La prehistoria excede por mucho la duración de la historia de la humanidad. Mientras que el Paleolítico ha durado millones de años, el Neolítico está datado en menos de 100 mil. Dentro de este se encuentra un periodo muy interesante, que es anterior a la Edad de bronce y se le denomina Megalítico, ya que se caracteriza por construcciones realizadas con grandes piedras. Estas construcciones monumentales, se forman por los trilitos, estructuras que se componen de dos piedras verticales alargadas en forma de pilares, (menhires) y una tercera piedra colocado encima de las otras dos como un dintel o loza horizontal (dólmenes). El uso de estas estructuras principalmente fue ritual y algunas fueron tumbas para personajes importantes.
Por tratarse de construcciones prehistóricas, no se han descubierto aún evidencias precisas de los motivos por los que se hicieron o el uso exacto que se le dio. Se ha especulado que algunas de ellas se relacionan con la astronomía, ya que sus orientaciones marcan con precisión los equinoccios y solsticios, como en el caso del conjunto Stonehenge, un cromlech construido alrededor del año 4000 a. C., localizado en Salisbury, Gran Bretaña.
En Malta existe una estructura un poco más reciente (alrededor del año 3500 a.C.) llamada Hagar Qim que fue construida con piedras calizas de hasta cinco metros de largo y que alberga un espacio interior mayor al de cualquier estructura similar en la isla. Es sorprendente que las personas que habitaban esas tierras y que no contaban con herramientas metálicas fueran capaces de mover y apilar piedras de más de 50 toneladas, no cabe duda de que su tecnología constructiva estaba muy desarrollada.
Tangente
Para saber lo ocurrido antes de la invención de la escritura, sólo contamos con la información científica que la arqueología nos puede proporcionar, pero es obvio que desde que el ser humano se hizo sedentario gracias a la agricultura y a la ganadería, su evolución se aceleró notablemente.