Política

Matar sale barato

  • ¡Ahí Les Voy!
  • Matar sale barato
  • Leonardo Schwebel

Hay una línea que como sociedad nos negamos a cruzar, aunque la realidad la haya rebasado hace tiempo: aceptar que hay menores que ya no actúan como menores.

El caso de Michoacán, donde un joven asesinó a dos maestras, no es una anomalía. Es una advertencia. Y en Jalisco, casi en silencio mediático, otro hecho brutal: un menor de 17 años detenido tras un ataque armado, en Zapopan, que dejó muerta a una mujer de 83 años y a un hombre luchando por su vida.

¿De verdad vamos a seguir fingiendo que esto es “conducta juvenil”?

Aquí no hay confusión posible. Hay ejecución, hay violencia deliberada, hay plena conciencia del daño. Quien empuña un arma, dispara a la cabeza y huye, sabe perfectamente lo que hace. La edad no borra la intención.

Pero el sistema insiste en lo contrario. Se aferra a una lógica que ya quedó rebasada: tratar como inimputables a quienes ya operan como criminales completos. Y en esa contradicción está uno de los mayores fracasos del Estado.

Porque el mensaje es brutalmente claro: si eres menor, puedes matar y pagar menos.

Eso no solo es injusto para las víctimas, es un incentivo perverso. El crimen organizado lo entendió antes que nadie. Por eso recluta jóvenes, los arma, los utiliza y los desecha. Porque sabe que la ley los protege más a ellos que a quienes terminan enterrados.

Y mientras tanto, el debate público se diluye entre justificaciones, explicaciones sociales y silencios convenientes. Como si entender el contexto fuera suficiente para ignorar la consecuencia.

No lo es.

Una sociedad que no castiga proporcionalmente la violencia más extrema, la normaliza. Y cuando un menor asesina y recibe un trato diferenciado, lo que se erosiona no es solo la ley, es el sentido mismo de justicia.

Esto no se trata de mano dura por impulso. Se trata de reconocer un hecho incómodo: hay delitos que cancelan la condición de minoría como atenuante.

Y frente a eso, seguir hablando de “menores” como si no supieran lo que hacen, ya no es ingenuidad.

Es complicidad.

No se trata de criminalizar la juventud, se trata de asumir que hay conductas que cruzan cualquier límite. Cuando un menor asesina, secuestra o participa en un ataque armado, debe enfrentar consecuencias.

Si matar siendo menor sale  barato, entonces la vida dejó de valer.


Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.