Negocios

El torbellino que traerá el trabajo a distancia

Escuchar audio
00:00 / 00:00
audio-waveform
volumen-full volumen-medium volumen-low volumen-mute
Escuchar audio
00:00 / 00:00

Basta una palabra para apreciar el cambio que millones de personas han vivido en su forma de trabajar: Zoom. El confinamiento social nos ha obligado a permanecer en nuestras casas y, en consecuencia, a buscar maneras de cumplir con nuestras responsabilidades laborales sin tener que ir a la oficina. Resulta que, para sorpresa de muchos, con herramientas de videoconferencia como Zoom no es tan complicado como se pensaba.

Trabajar a distancia no es algo nuevo. Compañías han experimentado con este esquema desde principios de siglo, pero el coronavirus ha provocado que sea hasta ahora que se considere seriamente. Ayuda que no existan muchas alternativas. Gran parte de las empresas no tienen opción que operar con sus empleados en casa. Y todo indica que esta tendencia continuará aún después de que se flexibilice el distanciamiento social. Facebook, por ejemplo, recién anunció que permitirá que sus empleados continúen trabajando desde sus hogares por el resto del año. Cerca de la mitad de los directores financieros encuestados por una empresa consultora afirmaron que planean mantener a por lo menos 10% de sus empleados trabajando fuera de la oficina aun después de la pandemia.

Las consecuencias de esta transformación serán profundas. ¿Para qué vivir cerca de la oficina si no hay que estar ahí físicamente? ¿Por qué no mejor irse a la playa o al campo? Por otro lado, las oportunidades laborales podrían extenderse para beneficio de personas que viven en regiones rezagadas. Un chipaneco, por ejemplo, podrá trabajar en la matriz capitalina de una empresa sin tener que dejar su estado. El acceso a las oportunidades se ampliaría y, de la mano, la movilidad social. Eso sí, para que esto suceda tendrán que mejorar tanto la educación como el acceso y el uso de la tecnología en las regiones más pobres.

Del lado de las empresas, el esquema de trabajo a distancia les puede permitir ampliar su base de reclutamiento para aprovechar mejor el capital humano del país. También les puede aportar ahorros significativos. Pueden rentar menos espacio de oficinas y reducir el monto destinado a viajes de sus colaboradores ahora que más gente se siente cómoda con las videoconferencias.

No todos saldrán ganando de esta dinámica laboral. Los bienes raíces en las zonas metropolitanas pueden caer. Las aerolíneas, las cuales dependen en gran medida de los viajeros de negocios, podrán sufrir, al igual que los restaurantes. El reclutamiento de las empresas se puede extender más allá de nuestras fronteras y dejar de contratar mexicanos.

Me queda claro que la transformación no será absoluta. No todos los empleados podrán trabajar desde sus casas ni tampoco podrán dejar de viajar, pero de que estamos viviendo un cambio no hay duda. La magnitud es lo que es incierto. Por lo pronto, el mercado parece anticipar que será muy relevante. Hace unos días, el valor de mercado de Zoom superó el de las cinco aerolíneas con mayores ventas en el mundo.

juliose28@hotmail.com

Google news logo
Síguenos en
Julio Serrano Espinosa
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.