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Jueves , 18.04.2019 / 20:02 Hoy

Doble fondo

El crac bursátil de la marca PRI…

Juan Pablo Becerra-Acosta

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Utilizo un término simple de negocios y mercadotecnia: valor. Valor de mercado. En el mercado político mexicano actual, el de 2018, ¿cuánto vale hoy la marca PRI? ¿Quién invierte en esa marca? ¿Quién vota por esa marca?

Utilizo la más reciente encuesta de preferencia electoral para presidente de la República de Parametría (incluidos aspirantes independientes), que se terminó de levantar el 2 de febrero. La marca del partido en el gobierno federal va en picada, en vertiginosa caída: pasó de 25% de intenciones de voto a solo 18% entre diciembre y enero, una severa pérdida de 7 puntos porcentuales en tan solo un mes.

Sin considerar a los independientes, que entonces no estaban en el mercado, su valor más alto lo consiguió en noviembre de 2015, con 42% de intenciones de voto y casi 20 puntos encima del segundo lugar (PAN, 23%). De su momento cúspide a hoy, la marca PRI ha caído… 24 puntos porcentuales.

La gráfica PRI es como una imagen de cotización en Bolsa durante un martes negro, o más bien, a lo largo de una semana devastadora de caídas acumuladas. Es desastrosa para los poseedores de sus acciones (sus simpatizantes y/o votantes probables): puras pérdidas acumuladas. Y eso tiene sus razones de ser: indicadores negativos en variables fundamentales como corrupción, inseguridad, inflación, creación de empleos permanentes, bien remunerados y con seguridad social.

Con ese balance de resultados y esa depreciación del valor hasta sus mínimos históricos, parece que hacia adelante no hay manera de que alguien tenga ganancias con una marca así. Los dueños del producto tendrían que tener en el mercado un vendedor revulsivo, un rock star de los pisos de remates, como lo fue Enrique Peña Nieto en los mercados de 2012, que para estas alturas de aquel año (febrero) contaba con 40% de intenciones de voto, contra 24% de Josefina Vázquez Mota y 17% de Andrés Manuel López Obrador.

Hoy, los tenedores de la marca PRI parece que ni así lo lograrían, porque entonces la marca contaba con 38% de intenciones de voto (Peña Nieto se daba el lujo de sumarle solo dos puntos a la insignia). Ahora el candidato José Antonio Meade (18%, incluidos independientes, Parametría) tendría que sumarle a la marca PRI al menos 16 puntos para empatar a López Obrador (34%), y cuando menos 5 puntos para alcanzar al segundo lugar (Ricardo Anaya, 23%). Eso, que repunte hasta la cima, los estudios de prospectiva (tendencias de las encuestas) lo grafican como imposible hasta este día.

Y es que ese depreciado valor de mercado de la marca PRI se refleja ya en otros indicadores, como la opinión negativa que le ha contagiado a su vendedor: con un 87% de conocimiento de su nombre en el mercado, Meade tiene 16.1% de opiniones positivas y... 38.4% de opiniones negativas (Consulta Mitofsky), contra 27.4 y 32.7% de AMLO, y 22.9% y 27.8% de Anaya. Su balance es de… -22.3 puntos, contra -5.3 de López Obrador y -4.9 de Anaya. Una diferencia enorme en el rechazo que generan los tres.

“Y definitivamente, ¿por cuál partido político nunca votaría usted para la Presidencia de la República?”, se preguntó a la gente en la más reciente encuesta GEA/ISA. El 41% afirmó que nunca sufragaría… por el PRI. Cuatro de cada diez mexicanos. El 9% por Morena y 8% por el PAN y el PRD. Abismal diferencia de repulsión hacia las marcas.

Crac bursátil para el PRI este 2018. Al menos hasta ahora…

jpbecerra.acosta@milenio.com
Twitter: @jpbecerraacosta

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