Nunca me había tocado que un juego de beisbol terminara con un intento de robo de home; nunca.
Esto ya marca el destino de los Algodoneros y lo que esta nueva serie del Rey nos pueda ofrecer.
El mensaje es claro. No debemos perder nuestra maravillosa capacidad de asombro que la vida nos ofrece a cada rato.
El otro asombro es que Unión Laguna es el campeón de la zona norte y estará vivo y muy presente en la serie del rey.
Asombro es deleite, es felicidad, es reconocimiento a lo bien hecho, es novedad que invita a disfrutar lo que le vida nos va ofreciendo.
El asombro de llegar a esta instancia de la competencia es para regocijar a la comunidad que poco a poco ha aparecido.
Asombro es saber distinguir lo que esta nueva administración nos ha regalado con tumbos y aciertos pero con el entusiasmo propio del juego.
El intento de haber hecho algo distinto se ha cumplido por eso tenemos la necesidad de repetir el asombro causado porque ver salir el sol ya no nos asombra.
Hemos ido perdiendo la capacidad de asombro a través de los años. El mundo digital y la inteligencia artificial nos van empujando a tener ceguera de emociones.
Un intento de robo de home es asombro y más cuando no se concreta gracias a la rápida reacción de pitcher y catcher.
Bendito beisbol que no se hace viejo por más que pueda parecer aburrido.
Que alguien se atreva a detener a los Algodoneros del 2023.
Asombro también que la acción del corredor captado out en home no haya trascendido todavía más por su forma inapropiada de haber llegado al plato.
Unión Laguna está en la gran final, y con eso basta para despertar el asombro que habíamos perdido.
Felicidades a todos los actores.