La Semana Santa invita a la reflexión. Más allá del significado religioso, los pasajes bíblicos ofrecen enseñanzas sobre la condición humana, el poder, la lealtad y la traición. La historia de Jesús de Nazaret, delatado por Judas al Sanedrín y condenado por Poncio Pilatos, es parte de la tradición cristiana y representa a la vez una metáfora vigente en la praxis política actual, donde las ambiciones personales dinamitan la unidad y los proyectos colectivos.
En Tamaulipas, el escenario político dentro de Morena rumbo a la sucesión de 2028, se encuentra adelantado. Personajes como José Ramón Gómez Leal, Carlos y Carmen Lilia Canturosas Villarreal, Maki Ortiz Domínguez y compañía, no ocultan su ambición por la candidatura, que estará a cargo de construir el segundo piso de la 4T en el estado.
Muestran su trayectoria, afinan sus estructuras, presumen logros y multiplican su presencia en Tamaulipas, trasluciendo su visión y la forma de entender el ejercicio del poder. Pero en la política, como en la historia bíblica, no basta con tener seguidores o aspiraciones; también se requiere prudencia, lealtad y, en este caso, respeto a las reglas del juego.
La figura de Judas simboliza la ruptura del compromiso colectivo por intereses personales. Su traición no solo significó la crucifixión de Jesús, sino la fractura de un movimiento que predicaba unidad, fe y esperanza.
En política, además del trueque por unas monedas de plata, la traición suele expresarse en divisiones internas, campañas anticipadas, ataques velados o en zancadillas a quienes portan la misma casaca.
Morena en Tamaulipas enfrenta este reto: evitar que la competencia interna se convierta en confrontación destructiva. La disputa por la candidatura no debe transformarse en una batalla de egos ni en una guerra entre grupos. La historia demuestra que, cuando los proyectos políticos implosionan, quienes brincan de gusto por el colapso son los adversarios.
La Semana Santa nos recuerda que las decisiones tomadas en momentos de ambición, pueden marcar el destino de toda una comunidad. Judas pensó en el beneficio inmediato, besó la mejilla del Mesías en el Huerto de Getsemani y su nombre se convirtió en sinónimo de traición.
¿Quién ofrecerá las 30 monedas de plata? ¿Quién dará el beso de Judas?