¿En qué coinciden el inicio del ciclo escolar y el último periodo de sesiones del Congreso de Nuevo León? Además de su importancia para la sociedad, ambos arranques llegan cargados de compromisos y rezagos.
Vamos por partes. En las escuelas del estado, una de las quejas más frecuentes durante el último año fue la falta de aire acondicionado ante las altas temperaturas. El problema es que, en algunos casos, cuando finalmente llegaban los equipos, faltaba lo más básico para hacerlos funcionar: suministro eléctrico.
Hoy, el gobernador Samuel García prometió que durante el último año de su administración equipará cada escuela con aire acondicionado. El anuncio requiere algo más que una promesa: demanda coordinación con la Comisión Federal de Electricidad para garantizar que los equipos puedan encenderse cuando más se necesitan.
Ese mismo compromiso de negociación tendrá que existir con el Congreso local para destrabar los asuntos pendientes, desde la designación del tesorero hasta el Paquete Fiscal del último año de las administraciones estatal y legislativa.
La responsabilidad de los diputados es enorme. Tienen frente a sí un rezago de alrededor de 2 mil 300 expedientes, acumulado en medio de debates sobre transparencia, como la reforma para desaparecer el InfoNL, además de la falta de acuerdos presupuestales.
Mientras en las escuelas estará sobre la mesa el reto de restringir el uso de celulares y promover un uso responsable de la inteligencia artificial entre los alumnos, en las curules de la 77 Legislatura el desafío será otro: utilizar la inteligencia humana, acompañada de voluntad política, para separar las aspiraciones electorales personales del bien ciudadano por el que se comprometieron.
Evitar la violencia escolar, pero también la violencia política, es una prioridad innegociable.
Siendo realistas, el clima no será solamente meteorológico. El político también pronostica una temporada poco favorable para cumplir con los objetivos pendientes.
El año electoral será tan caliente como las aulas con los climas apagados.
¿Será que en este ciclo escolar y legislativo el gobernador y los diputados coincidan en voluntades?
Lo dudo.