La semana pasada concluí mi colaboración semanal en este “Bosque de Luz” señalando que tenía más preguntas que compartir con mis lectoras y lectores, pero lo que me faltaba era espacio editorial para continuar. Pues bien, frente al imperioso sentido del deber para concluir con dicha labor, esta semana continua la secuencia de cuestionamientos, dejando la conciencia más tranquila y más libre. Y van así, aunque con otro enfoque:
Muchas veces, no solo una, me ha tocado ver que policías a bordo de motocicletas y patrullas son los primeros infractores del reglamento o leyes de movilidad y tránsito. Y no llevan códigos encendidos ni sirenas ¿será que ejercer este oficio les da inmunidad para poder brincarse todas las normas aplicables? Y sus jefes y superiores ¿no les llaman al orden? ¿o actúan ellos igual cuando circulan en sus autos?
Hay infinidad de ocasiones que me ha tocado ver patrulleros motociclistas que circulan en medio de los carriles (entre los autos) ¿no habrán pasado el examen de manejo, o la memoria les es corta para recordar las reglas al conducir un vehículo motorizado de dos ruedas? Pero el colmo es que muy pocos conductores de motos particulares realmente se comportan como debieran: ocupando el lugar de un vehículo. ¿O será pedirle peras al olmo?
¿Por qué en Jalisco los motociclistas no son llamados a la verificación vehicular? Será que acaso ¿no usan motores de combustión interna como los vehículos a gasolina? ¿O funcionan con agua?
¿Por qué no se revisa que quienes manejan estos vehículos de dos ruedas tengan contratado el seguro de responsabilidad civil para terceros que se ordena para todos los que circulan -incluyendo motos-? Y en el caso de no hacerlo ¿por qué no se aplican las sanciones que corresponden? ¿O irán todos ellos a votar?
¿Será que acaso los mexicanos vivimos en la ilusión de ser algo que nunca hemos sido?: un país que se rige por leyes y normas que SI se apliquen.
¿Por qué en las encuestas de Latinobarómetro, INEGI, Mexicanos contra la corrupción e impunidad, Aplicación del estado de derecho, y muchas otras, siempre sale a relucir lo que somos?: una nación que vive sumida en la corrupción, donde para simplificar trámites, resolver casos oficiales, y tratar con las autoridades y policías asuntos de gobierno, una parte sustancial de la población lo hace privilegiando la “mordida” antes que cumplir efectivamente con los requisitos y obligaciones planteadas.
¿Por qué, sea del partido y del nivel que sean salen a relucir las complicidades y arreglos de los gobernantes con el crimen organizado? Llámese huachicol. huachicol fiscal, carteles de distintos nombres, orígenes y delimitación geográfica, entre ellos uno con el significativo nombre de “La Barredora”.
¿Por qué hemos de enterarnos de las coautorías, tranzas, corrupción, cochupos y enriquecimientos explicables [ya no tan inexplicables] a través de juicios y procedimientos legales en Estados Unidos y no en México?
¿Por qué el gobierno federal y el oficialismo se sienten agredidos por las oposiciones políticas cuando salen a relucir casos de corrupción de sus militantes en el gobierno o en los otros poderes? ¿por qué en vez de lo anterior no se deslindan de dichas personas, investigaciones y supuestos, permitiendo que las diversas fiscalías hagan eficazmente su trabajo? Pero sucede todo lo contrario: lanzan vivas a coro con la frase “no estás solo”.
¿Los opositores –del partido y afinidades políticas que sean-, están libres de culpa y podrían tirar “la primera piedra” sin carga de conciencia (es un decir) incluido Ricardo Salinas Pliego “el tío Ricky” quien logró que su hija Ninfa fuera senadora plurinominal por el PVEM-PRI hace dos sexenios? Y ahora lo quieren “lanzar” como candidato presidencial de la derecha opositora.
¿México algún día superara las adversidades, desigualdades, “agandalles”, abusos de poder y demás; y lograremos la ansiada condición de país desarrollado en lo social, económico y político?
¡Viva México! ¿estando por celebrar las fiestas decembrinas? Bueno… siempre se podrán lanzar vivas al país en cualquier día del año.
Sin embrago, como decía la semana pasada, siguen siendo preguntas… Y, como también decía Raúl Velasco “aún hay más”. Pero, ya no comprometo una tercera entrega. Dejaré descansar a mis lectores de preguntas. ¡Que tengan buen domingo en este maravilloso país!