Cultura

El gemido

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El final será como quedarnos en la orilla. Shutterstock
El final será como quedarnos en la orilla. Shutterstock


El mundo va a terminar, no con un estallido sino con un gemido (not with a bang but a whimper), advierte T.S Eliot al final de su famoso poema “Los hombres huecos” (The Hollow Men). La advertencia, que hizo el poeta para nosotros en 1925, es toda una premonición. 

Antes de estos versos, el fin del mundo se imaginaba como un evento apocalíptico, pero en siglo XXI nuestra especie se encuentra sometida al nihilismo pasivo que producen las pantallas, que nos va dejando sin sustancia y nos aboca a ese final que alcanzaremos llevados por la inercia y la apatía, por esa anestesia digital que poco a poco va adormeciendo a la sociedad. 

Parece que el mundo terminará con un gemido porque el estallido requiere energía, pasión, choque de voluntades, ¿qué choque si la pantalla nos dice a todos lo que hay que hacer y lo que hay que pensar?, ¿y qué voluntad si otro piensa por nosotros? 

El gemido es el final que le toca a una especie que se ha instalado en la pasividad y en la parálisis que promueve la IA, que ya piensa por nosotros y, muy pronto, hará nuestro trabajo y moverá la economía con una potencia tal que, según Elon Musk, no hará falta ya el dinero. No hará falta ni levantarse de la silla. 

T.S. Eliot lo vaticinó hace 100 años en su poema sin piedad ni paliativos: “Somos los hombres huecos/ los hombres rellenos de aserrín/ que se apoyan unos contra otros/ con las cabezas embutidas de paja”. 

Hoy no hace falta especificar qué clase de paja es esa que nos embuten cada vez que nos abismamos frente a la pantalla. El final no llegará con el apocalipsis ni con una lucha de titanes, será una suerte de desvanecimiento, un irnos quedando en la orilla, será el triunfo de la indolencia y la desidia que coronará el gemido. 

El gemido es el ruido que producirá la humanidad al disolverse en esa intrascendencia ganada a pulso, por no haber sabido resistir, por haber dejado de leer, de imaginar, de pensar. 

No es la IA la que va a acabar con nosotros, es nuestra pasividad ante ella la que nos va a llevar a ese deshonroso final del gemido, parece que nos dice el poeta. Y después del gemido, el silencio.


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Jordi Soler
  • Jordi Soler
  • Es escritor y poeta mexicano (16 de diciembre de 1963), fue productor y locutor de radio a finales del siglo XX; Vive en la ciudad de Barcelona desde 2003. Es autor de libros como Los rojos de ultramar, Usos rudimentarios de la selva y Los hijos del volcán. Publica los lunes su columna Melancolía de la Resistencia.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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