M+.- Cae más pronto un Loret que un cojo. El distinguido personaje de la ultraderecha mediática mejor conocido como #LordMontajes, se mordió su propia cola al asegurar que solo los narcos, maleantes y ratas de dos patas irían al Azteca en el Mundial (aguas, no se puede decir tres veces seguidas Mundial o Estadio Azteca porque se te aparece Infantino con los de ICE para mandarte con Bukele), pasando a perjudicar no solo a sus compadritos del PRIAN y a Sandra Baticuevas 2 Rojo de la Vega, Xóchitl Gálvez y al tío Pinchi que se convirtió en la cuadrúpeda canina favorita de Trum, sino también a la banda en su mayoría compuesta por fifís y juniors tóxicos a los que pasó a estigmatizar vilmente.
Y luego, en vez de quedarse en el rincón más oscuro, Loret de Mula decidió ser congruente y se fue al estadio para confirmar sus propias tesis. Y no es que el patiño de Brozo, el Trujillo fachoso, no esté acostumbrado a la funa por buey, casi tanto como el Alazrako, el #SacoDePus y el Rivapayachito de la tele, pero esto supera hasta a la Kinky Téllez.
Pobrecito, anda más destanteado que Maru Krampus que, cada vez que da una declaración riega el tepache (“¿Dónde está Mocho Roya?”) y la urgente necesidad de que le despachen un clamato.
Parece que Loret que se Autoinmola va a tener que aplicarse exorcismo rápido porque ya se le apareció Israel Vallarta, al que mandó a la cárcel por 20 años y ahora, luego de ser declarado inocente de todos los cargos del caso Florence Cassez y los Zodiaco (Loretito tuvo en García Luna Productions y a Cárdenas Palomino a los peores senseis en lo que a montajes se refiere), podría demandarlo. A él y varios comunicadores derechairos que se unieron a su linchamiento como Fernández Meliendres al que Israel también ha señalado.
Ese se va a poner muy heavy metal porque lo de Vallarta no es la venganza sino la justicia.
¿Cuánto tiempo tardará Carlitos en declararse perseguido político?
Algo que pronto esgrimirá melodramáticamente los Zavala-Caldedrunk porque la Suprema Corte anunció que el caso espeluznante de la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, no va a prescribir. Así, se podrá seguir investigando y dar con los culpables. Esto me recuerda al ex ministro Saldívar contando cómo Jelipillo lo presionaba para que lo de la ABC fuera encapertado en defensa de su parentela metida en el negocio de las guarderías.
Dictaduras como esta no hay dos en la vida.
Pero para dictaduras la que se viene en Colombia, donde Aspriella hará que sus esclavos coman carne de burro.