¿Cuál es la calidad de vida que tienen los migrantes de retorno?, ¿Qué problemas de salud enfrentan?,¿El sistema de salud mexicano está preparado para recibir a los connacionales que cuentan con diferentes necesidades?
El número de migrantes que están regresando a Puebla está en aumento por diferentes factores, entre ellos, las acciones que implementan en el país vecino del norte, así como diferentes complicaciones laborales, de salud, familiares y hasta personales.
En medio de un aumento de casos de migrantes de retorno, se encuentra la situación de Adrián Luna Ávila, poblano de 42 años que volvió a la entidad tras permanecer hospitalizado durante dos meses en Chicago por un diagnóstico de cirrosis, una enfermedad crónica del hígado en la que el tejido hepático sano es reemplazado por tejido con fibrosis, situación que altera la estructura del órgano y bloquea el flujo sanguíneo normal.
El paciente fue apoyado por el Gobierno del Estado, a través del Instituto Poblano de Atención al Migrante (IPAM) y por la Casa de Representación Por Amor a Puebla en Illinois durante su tratamiento.
Adrián fue hospitalizado desde septiembre de este año y, tras recibir el alta médica, inició el proceso para su regreso a territorio poblano. Luna Ávila aprovechó la nueva conexión aérea entre Puebla y Chicago, medida que le permitió reducir tiempo de traslado, un factor relevante ante su condición de salud.
Adrián Luna pudo regresar a Puebla y aquí continuará atendiéndose su padecimiento. En esta ocasión, el migrante poblano corrió con suerte, pero ¿qué pasa con los demás migrantes que enfrentan problemas de salud y que no pueden regresar?
La realidad cada vez se torna más compleja porque los migrantes de primera, segunda y tercera generación enfrentan cada día, mayores retos de atención ante las enfermedades que padecen.
El tiempo es uno de los acompañantes de la nueva realidad migratoria. Aquellos hombres, mujeres e infantes que se fueron en busca de mejores condiciones de vida, están regresando o buscan retornar a sus lugares de origen. La mayoría se quiere quedar del otro lado de la frontera, pero cada vez es mayor el número de quienes vuelven a casa, en donde la vida ya cambió.