En el vértice norte en el que inicia México, en el punto en el que un muro fronterizo divide a la patria con Estados Unidos, junto al mar, las apariencias se traducen en dolor, sufrimiento y hasta en pérdidas de vidas humanas.
Las olas del Océano Pacífico chocan en la costa de California sin distinguir entre dos países, entre dos naciones y dos realidades en las que unos salen y otros intentan cumplir sus sueños.
Un muro compuesto por largos tubos de metal divide a México y a Estados Unidos ante una ciudad de Tijuana que es testigo de múltiples violaciones a los derechos humanos, de sueños que buscan comenzar y de pesadillas que se convierten en realidades.
El mar oculta una realidad en la que los migrantes piensan que el cruce no es tan complicado y que solo requiere dar la vuelta a un muro nadado; sin embargo, en la realidad, se trata de tubos enterrados a una gran profundidad y a su alrededor se generan remolinos.
Casi todos los días, migrantes de México y de diferentes nacionalidades se acercan al muro fronterizo, analizan las condiciones y, a partir de la observación, deciden adentrarse con el objetivo de cruzar la frontera.
Muchos de los que intentan, son lanzados por el mar en los primeros intentos porque la corriente es fuerte, el mar es frío y el muro es mucho más grande de lo que las apariencias indican.
Parte de los migrantes pierde la vida en medio del intento por cumplir el llamado sueño americano. A pesar de que una unidad de Protección Civil de Baja California se encuentra en la playa mexicana de la zona en la que “comienza México”, en la realidad, los migrantes evaden las recomendaciones e intentan arriesgar su vida.
Si alguno de los “sin papeles” logra pasar el laberinto que se encuentra en la frontera, la realidad los alcanza y patrullas de Migración, unidades de color blanco con franjas verde, los detienen. Los migrantes sorprendidos por La Migra son llevados a los Centros de Detención donde su futuro será el regreso a algún país, no exactamente a su lugar de origen, si no a un tercero y el viacrucis comienza. Durante esos momentos, los migrantes pasan situaciones complicadas y, aunque intentan solicitar refugio, al final la deportación es el destino.