No cabe duda que vivimos en un país expuesto a tragedias por desastres naturales. Tenemos cientos de kilómetros de litorales en el Pacifico, en el Golfo de México y en el Caribe, y por otro lado zonas altamente sísmicas, principalmente a lo largo de todo el Pacifico desde la frontera con los Estados Unidos, y no solo por la falla de San Andrés, y aunque muchos lo duden, Guadalajara tiene la suerte de no haber sufrido daños mayores por un temblor a pesar de estar situada en una zona de alta sismicidad.
Pero me quiero referir a la grave tragedia que asola a nuestros hermanos de Guerrero, la cual aun no podemos cuantificar, tanto en cuanto a la perdida de vidas humanas como de enormes daños materiales, que podemos apreciar con las primeras imágenes que nos llegaron en la madrugada del pasado miércoles cuando entraba con una fuerza inimaginable el Huracán Otis con vientos de 270 kilómetros por hora y rachas de 330 km/h, que destruyó prácticamente todo el Puerto de Acapulco, pero aun nos falta conocer, ya que son áreas aún inaccesibles, todas las poblaciones en la costa y en la montaña, donde mucha gente vive cerca de la playa o junto a los cauces de los ríos, en casas de madera y palmas.
Pero la primera pregunta que surge es: ¿dónde estaban el gobierno federal, el estatal y el municipal? Totalmente ausentes, sin capacidad para alertar a la población de lo que se avecinaba, incapaces de gestionar la emergencia, y mucho menos una reconstrucción que durará muchos años. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos alertó oportunamente, con casi 24 horas de anticipación, la fuerza y trayectoria de Otis, con el tiempo suficiente para que pudieran instalar albergues y reubicar a la población vulnerable, pero los tres niveles de gobierno hicieron caso omiso, no obstante que sabían que se aproximaba un huracán con una fuerza sin precedentes a un lugar tan densamente poblado en la zona turística y de clase media, y con gente con viviendas tan vulnerables en las zonas marginadas.
Protección Civil federal completamente ineficiente, y nuestro presidente y su gabinete intentando llegar por carretera cuando conocía el pésimo estado de las carreteras, donde nos brindaron escenas grotescas, al ver a un presidente arriba de un Jeep completamente atascado en lodo, que refleja una buena imagen del gobierno de Morena y sus improvisaciones, intentando que el Jeep salga del lodo por el simple peso de elementos militares que subieron a su cofre, cuando el vehículo al frente tenia precisamente un aditamento para este tipo de contratiempos (winch) ¿Que no tienen helicópteros tanto el Ejército o la Marina, o la escena era para la foto?
Lo mas triste de esto fue ver al que llama López “el pueblo bueno” realizando horas después del paso de ciclón una rapiña inmensa, no realizada por gente que tuviera hambre cosa que justificaríamos, sino de gentes que acudían a las tiendas a robar electrodomésticos, televisores, computadoras, llantas y hasta motocicletas, ante la ausencia total de policía municipal, Guardia Nacional o Ejército. En la clínica del IMSS murieron muchas personas con la excusa de que no tuvieron energía eléctrica, lo que también nos muestra el estado en el que están los hospitales del IMSS que con sus terribles recortes presupuestales no cuentan con plantas de energía eléctrica. Imaginemos como estarán las clínicas de la montaña.
Pero López no pierde oportunidad de hacer, como el mismo lo define, politiquería, al mandar a mil “servidores de la nación” para “censar casa por casa en Guerrero y atender viviendas y negocios”, pero nos queda claro que se dedicaran solo a realizar proselitismo político a favor de Morena. La gente lo que necesita son alimentos, agua potable, electricidad, comunicaciones, situaciones que antes manejaba adecuadamente el ejercito al implementar en este tipo de situaciones el “Plan DN III” y que la gente admiraba.
Por otro lado, escuchamos el mensaje de nuestro amigo Clemente Castañeda donde manifestó su deseo de no registrarse en la contienda interna de Movimiento Ciudadano, anteponiendo sus convicciones ante cualquier interés personal en la contienda por la Gubernatura de Jalisco, con lo que le queda el camino franco a Pablo Lemus para ser el candidato de unidad de ese partido. Sin embargo se equivoca de enemigo en su narrativa, ya que quien quiere descarrilar a MC en Jalisco es Morena y no como lo llamó, sin etiquetarlos, al “viejo régimen”. Como le hemos venido señalando en este espacio, el único candidato capaz de conservar la gubernatura para MC es Pablo Lemus, máxime que al ir en formula con Juan José Frangie en Zapopan, maximizan el voto urbano a favor de su partido. En el caso de Zapopan fue histórica la gran votación que tuvo Frangie para ser electo como Presidente Municipal. Ahora veremos como incrementa exponencialmente ese voto después de tres años de trabajo continuo, de sol a sol en beneficio de los zapopanos y principalmente de sus niños. Ya por la noche el cabildo de Guadalajara le dio licencia por tiempo indefinido para que vaya a la contienda. Ahora tendrán que nombrar interino.