Política

La soberanía de antes y la de ahora

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M+.- En un informe para clientes de una firma consultora leí esta semana una reflexión penetrante sobre el cambio histórico que viven las relaciones de México y Estados Unidos.

Llega a su fin la época descrita como “indiferencia benigna” (“benign neglect”), un acuerdo de soberanía consentida que Washington otorgaba a gobiernos como el de México a cambio de que no pusieran en riesgo la seguridad nacional estadunidense.

La indiferencia benigna de otras décadas habría entrado en una nueva fase, una fase de atención cuidadosa y estricta, donde el espacio de la soberanía consentida mexicana se reduce.

México debe responder, ahora, a un formato de exigencias puntuales en materia de seguridad y legalidad. La indiferencia benigna (“haz lo que quieras mientras no me causes problemas”), ha empezado a ser atención puntillosa, ni benigna ni cordial.

Dice el referido informe que la era del “Escudo de la Soberanía está formalmente muerto” y que “ha empezado la era de los Contratos de Cumplimiento (Compliance Contract)”.

La retórica presidencial mexicana de “cooperación sin subordinación”, tiene poco o nada que ver con estas nuevas reglas, igual que los instrumentos tradicionales de las relaciones entre ambos países.

El instrumento de la nueva era sería el Bilateral Implementation Group, el recién estrenado BIG, que reúne a las agencias estadunidenses fundamentales de seguridad y política, y que el Informe describe como un “sistema de auditoría intrusivo” en tanto que pide y mide resultados.

El BIG se reunió en la embajada estadunidense de Ciudad de México, un día después de la inauguración del Mundial. Es un foro discreto, ajeno a los intercambios retóricos de la diplomacia.

Podría pensarse como un engendro del intervencionismo trumpiano, que se irá con Trump. Ha empezado a operar, sin embargo, como un mecanismo distinto al de la estridencia general de Trump, porque plantea cosas concretas, difíciles entregar.

Por ejemplo, la extradición de los 10 de Sinaloa, que Washington quiere juzgar en Estados Unidos, y que México se niega a aceptar, porque podría ser el inicio de que le pidieran otros, y luego otros y luego otros, como dijo la Presidenta.

Tiene razón la presidencia. El cambio entre la soberanía de antes y la soberanía de ahora, es lo que Washington pide ahora, y antes no.


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Héctor Aguilar Camín
  • Héctor Aguilar Camín
  • hector.aguilarcamin@milenio.com
  • Escritor, historiador, director de la Revista Nexos, publica Día con día en Milenio de lunes a viernes
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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