En días pasados, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, dijo, a manera de advertencia, que “todos se deben de poner a jalar”, haciendo alusión a su equipo de colaboradores, a los que, por cierto, se les paga muy bien; tienen buenas prestaciones, vacaciones y canonjías dignas de ejecutivos de empresas privadas.
Cabe recordar que la presente administración gubernamental tiene una duración de seis años y dio inicio el primero de octubre de 2022. Hoy, tras tres años y ocho meses de mandato, ya se han ido, por diversos motivos, una gran parte de los burócratas de primero y segundo nivel.
A menos de dos años y ocho meses de que concluya el sexenio, las salidas se siguen dando, pero en su mayoría se ignora de manera oficial cuáles fueron las causas de las “renuncias voluntarias”, acarreando con ello especulaciones y trascendidos.
En los boletines de prensa que emite el gobierno es común que se argumente que tal o cual relevo obedece a renuncias o nuevas encomiendas dentro de la administración y otros, dizque para reforzar áreas prioritarias.
Sacudir el árbol para que caiga la fruta podrida siempre es bueno en todos los gabinetes, pero pocos líderes se atreven a tanto debido a que, a la vista del pueblo, se crea una connotación de que las cosas no se estaban haciendo adecuadamente. No así en Tamaulipas, donde la mano dura del gobernador se ha percibido dentro de la ética y el profesionalismo.
Que a cada uno le quede su saco. Unos se fueron por soberbios, por creerse intocables; otros, por incompetentes, sin faltar los corruptos, los cuales fueron perdonados, por ahora, de un proceso legal. También están los que perdieron piso y, por ende, la cabeza, además de los carentes de ética y oficio político, y, por supuesto, quienes buscaron escalar en cargos de elección.
Ejemplos hay en las secretarías de Finanzas, de Bienestar Social, de Salud, de Comunicación Social, en la Jefatura de la Oficina del Gobernador, en la Dirección del Zoológico, en la Dirección de Administración, en la de Atención Ciudadana, en la Jefatura de Parques y Biodiversidad, en la Secretaría del Trabajo y en la Secretaría de Economía y Enlaces de Puertos, entre otros.
Y a ti… ¿te corrieron o renunciaste?