Hay momentos que nos recuerdan que la vida no se mide solamente en años, sino también en las ganas de seguir adelante, de abrazar a quienes queremos y de volver a sonreír después de los días difíciles.
Hoy, 19 de octubre, Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, en León viviremos uno de esos momentos. La Pasarela de la Vida reunirá a mujeres que han vivido esta enfermedad y quieren compartir sus experiencias y proyectos.
Cuando ellas caminen, veremos mucho más que vestidos y sonrisas. Veremos mujeres con historias propias: madres, hijas, hermanas, amigas, con sueños y formas distintas de vivir su proceso. Cada historia merece ser escuchada con respeto y cariño.
Como médico he aprendido que un diagnóstico no se queda en el consultorio. También llega a las conversaciones familiares y a las preguntas que cuesta expresar. Por eso, explicar con claridad, escuchar y acompañar son parte de una buena atención.
La Pasarela de la Vida, impulsada por el Comité Estatal de Patronatos y Voluntariados (CEPAV), nació como una experiencia hospitalaria y hoy reúne a mujeres de distintos municipios, familias, personal de salud y voluntarias. En el Forum Cultural de León habrá un bazar solidario, actividades culturales y orientación médica. Sobre todo, tendremos la oportunidad de encontrarnos.
Quiero aprovechar este espacio para hablar de prevención. Detectar oportunamente el cáncer de mama puede mejorar el pronóstico y ofrecer más opciones de tratamiento. La revisión no elimina el riesgo, pero ayuda a tomar decisiones informadas y actuar a tiempo.
En Guanajuato buscamos que la atención vaya más allá de una campaña. Nuestra estrategia enlaza información, exploración clínica, mastografías, estudios complementarios, diagnóstico y servicios oncológicos. Contamos con 17 mastógrafos y atención especializada en León, Celaya e Irapuato. Cada etapa importa, desde la primera duda hasta el tratamiento.
De enero a septiembre de 2026 realizamos 77 mil 673 exploraciones clínicas de mama y 44 mil 088 mastografías: más de 121 mil acciones de detección. En ese periodo se registraron 150 casos nuevos de cáncer de mama en nuestra red de información.
En el primer semestre, las 157 mujeres con exploraciones clínicas anormales recibieron apoyo para completar su evaluación. También se practicaron biopsias a 284 mujeres con hallazgos sospechosos. La biopsia permite analizar tejido para confirmar o descartar cáncer y orientar los siguientes pasos. Detrás de cada estudio hay una persona que necesita respuestas claras y atención oportuna.
Acudir a una revisión requiere tiempo, información y, a veces, apoyo para organizar la vida diaria. Nuestra tarea es acercar los servicios y facilitar que más mujeres puedan cuidar su salud.
Les comparto una invitación: conozcan su cuerpo y consulten si notan cambios; desde los 25 años, acudan a la exploración clínica y, entre los 40 y 69, soliciten orientación sobre la mastografía. Ante una bolita, cambios en la piel u otra señal inusual, acudan a valoración médica sin esperar una campaña.
Y a las familias y amistades les propongo algo igualmente valioso: escuchar, ofrecer compañía si es bienvenida y ayudar con lo cotidiano cuando haga falta. Acompañar también significa respetar los tiempos, las decisiones y la manera en que cada mujer desea vivir esta etapa.
Cuando concluya octubre, quisiera que esta conversación siguiera en casa, en el trabajo y entre amigos. Que nos anime a compartir información confiable, a programar una revisión o a preguntar cómo podemos acompañar.
Porque esta pasarela no es solamente un evento. Es un encuentro para reconocer historias, fortalecer la prevención y recordar algo esencial: ninguna mujer tendría que recorrer sola este camino. Cada paso cuenta. Cada vida inspira.