Política

Se van Jiménez Espriú y Rubio; calla Videgaray

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Nombres van y vienen. El río suena. Lo que fluye son aguas negras. Lo sabemos porque investigaciones periodísticas suplieron, desde hace años, la acción de la autoridad. Los de cuello blanco se hicieron de la vista gorda.

A más de 10 días de la llegada de Emilio Lozoya Austin a México, la Fiscalía General de la República continúa con chicuelinas. No fue presentado a tiempo ante un juez ni informó como lo indica la ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental en delitos de corrupción.

Hoy, por fin, el Poder Judicial programó la primera audiencia.¿Gertz lo convertirá, en fast track, de presunto culpable a testigo colaborador? En lo que canta el detenido, varios personajes se movieron. Javier Jiménez Espriú fue uno de ellos.

El ex titular de la SCT salió arropado por López Obrador (por lo menos no vapuleado, como Urzúa). Su nombre aparece ligado al de Odebrecht por los negocios de su familia política. Pero ya aclaró, junto con el mismísimo AMLO, que se fue porque no le gusta que la Marina se haga cargo de los puertos y aduanas.

La colaboradora cercanísima de Meade, Vanessa Rubio, decidió que prefería el cobijo de la cátedra internacional que el escaño de la Cámara alta. Ya aclaró que su decisión nada tiene que ver con la captura del eslabón Emilio. El asunto es que cedió un lugar a Morena en el Senado. La nueva legisladora, cercana a Bonilla, no ocultó su aprecio por la 4T.

Quien no sabemos si regresará a dar clases al MIT es Luis Videgaray. Antes de la pandemia, un alumno lo cuestionó. El profesor no respondió. Ni responderá, publicó MILENIO. Es más, decidió desaparecer del mundo virtual. Borró su avatar tuitero.

Desde la detención de Rosario Robles, el actual gobierno busca datos sobre la Estafa Maestra que lo conduzca a quien muchos consideran el vicepresidente del sexenio anterior. Con la petición de extradición de César Duarte, podría contar con datos de la Operación Safiro (con “s”) que impliquen al hoy catedrático de Massachusetts. Con Lozoya Austin, tiene elementos del caso Odebrecht que le permitirían indagarlo.

La bandeja de plata está sobre la mesa. Y es que, si todos los caminos llevan a Peña, antes hacen escala en Videgaray. 


@elisaalanis

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Elisa Alanís
  • Elisa Alanís
  • Periodista. Máster en Análisis Político y Medios de Información. Escribo #RazonesyPasiones en @Milenio. Conduzco #ElisaEnMilenio
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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