En el partido de Morena cada evento de designación de candidaturas desata las pasiones políticas, en donde la principal sensación es de reproche, pues nadie queda contento con nada.
En el estado de Hidalgo, cuando se dio a conocer la lista para el Senado, los famosos fundadores y unos cuantos colados se desgarraron las vestiduras y es el día que lo siguen haciendo porque nombraron a quienes no invocaban en su sanedrín.
Ahora ocurrió con el anuncio para San Lázaro, en donde sí hubo sorpresas y sorprendidos a pesar de que el dirigente del partido, Marco Rico, opine lo contrario y haga como que no pasa absolutamente nada.
Es de destacar que la paridad está tomando fuerza absoluta y es quizá, la clave para entender las designaciones, pues no obedecen en su mayoría al tema de la convocatoria, la cual está siendo violentada en todo momento y de todas las formas posibles.
Por ejemplo, hay mujeres que se registraron por género en espacios donde se están colocando a hombres; hay personajes que se anotaron como precandidatos para ediles y están saliendo como candidatos a diputados federales.
Si de plano no hay forma en que las cosas salgan como se debe, no hubieran pedido que la Comisión Nacional Electoral de Morena se hiciera cargo, tampoco que los aspirantes gastaran tiempo y dinero en todo este proceso interno, y mejor se hubieran anunciado a quienes quieren los que manejan el partido obradorista. Es muy sencillo.
Falta designar todavía a 84 candidatos a presidentes municipales y 18 candidatos al Congreso de Hidalgo, además de definir las listas plurinominales; por lo que se avecina otra oleada inédita de violaciones a la convocatoria donde veremos salir de aspirantes a ediles a quienes iban de diputados y viceversa, hay que esperar lo increíble.
Finalmente veremos si hay algún despistado que tenga la ocurrencia de ir al Tribunal Electoral por el tema de la convocatoria y entonces sí, a ver de a cómo les toca.