Que la asunción ayer del centroderechista Luis Lacalle a la presidencia de Uruguay marca un giro en la geopolítica de América Latina, pues no solo puso fin a 15 años de gobiernos de centro-izquierda, sino que no tuvo empacho en llamar “dictaduras” a Cuba y Venezuela. México, Argentina y Uruguay eran los tres países de la zona que no habían condenado abiertamente a esas naciones por sus regímenes políticos. Ayer Montevideo salió de ese club, mientras en Palacio Nacional se reitera la no intervención como principio irrenunciable de la política exterior mexicana.
Que vaya lío sufre la Comisión Federal de Electricidad, que encabeza Manuel Bartlett, con las condiciones del contrato colectivo del sindicato de electricistas heredado de administraciones anteriores. Ninguna empresa de la iniciativa privada goza de tales ventajas, pues incluso contempla apoyos millonarios para el desarrollo cultural y deportivos de los trabajadores, eso sin contar que el poblano debe sentarse pronto con el sindicato a revisar otros temas.
Que Adrián LeBarón estará el miércoles en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla para hablar con alumnos luego del asesinato de tres estudiantes de medicina en la entidad. Un día después se sumará a la marcha en la capital poblana contra la violencia. Por cierto, el gobernador Miguel Barbosa reaccionó rápido a esta coyuntura con el revelo del titular de Seguridad, una acción que denota que la entidad no pasa por su mejor momento en la materia.