Que la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, encabezada por su líder nacional, Alejandro Moreno, cerró filas pese a los alfilerazos presidenciales que recibieron desde temprano, y con la convicción de que entre sus 71 legisladores “no están los judas” que otorguen a Morena los votos que le hacen falta para aprobar la reforma eléctrica, habían tomado la decisión de pernoctar en el Palacio de San Lázaro a fin de evitar que un bloqueo espontáneo les impidiera llegar hoy al pleno. Al final la bancada guinda y sus amigos aplazaron el tema hasta del domingo, cuando ya también los 15 de la fracción perredista se estaban poniendo la piyama y tendiendo la cama.
Que por cierto, en plena discusión del dictamen de la reforma eléctrica en comisiones de la Cámara de Diputados, el cabildero del sector energético Paolo Salerno se placeaba entre las curules de diputados del bloque opositor hasta que el grupo parlamentario de Morena denunció su presencia y los diputados Juan Ramiro Robledo y Manuel Rodríguez le pidieron abandonar el salón.
Que la reunión del presidente Andrés Manuel López Obrador con 28 gobernadores y mandos de su gabinete sirvió no solo para afinar la estrategia de salud a escala nacional, sobre todo por el tema de la pandemia, sino también para que Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard fueran ovacionados desde detrás de las vallas en la entrada de Palacio Nacional, donde el canciller se dio tiempo de saludar de puño a varios ciudadanos. Más tarde los mandatarios de la 4T se reunieron con la jefa de Gobierno y con el titular de Segob, Adán Augusto López.
Que la Secretaría de Relaciones Exteriores, que encabeza Marcelo Ebrard, anunció movimientos en las direcciones generales de Protección Consular y Planeación Estratégica y de Asuntos Especiales, así como en los consulados de Detroit, Indianápolis, Kansas City, Little Rock y Milwaukee, con la buena noticia de que cinco de los siete nombramientos son para mujeres.