Que con toda razón al presidente Andrés Manuel López Obrador le han llovido críticas al decidir este domingo la cancelación de la obra del Metrobús Laguna en Durango como resultado de un tramposo ejercicio democrático. El alcalde Jorge Zermeño lo calificó de demagógico mientras que el gobernador Miguel Riquelme se manifestó en total desacuerdo, pero diplomáticamente dijo que espera se reconsidere esa decisión presidencial para que el Metrobús se concrete como fue ideado originalmente, es decir que comprenda las ciudades de Torreón y Matamoros en la parte de Coahuila y las de Gómez Palacio y Lerdo en la de Durango.
Por su parte, el diputado panista Marcelo Torres se le fue a la yugular a López Obrador en una postura más bien de campaña política pues ya le dio por criticar todo al gobierno de la 4T. Al que no lo calienta ni el sol es al secretario de Infraestructura del Estado, Gerardo Berlanga, orquestador de la polémica y demorada obra desde los tiempos de Riquelme como alcalde. Berlanga está decepcionado de su ídolo López Obrador.
Que el más “beneficiado” fue el gobernador de Durango José Rosas Aispuro, porque había mucha presión del “pulpo” camionero encabezado por la CTM y los organismos de taxis para que ese proyecto no se concretara. Rosas como Poncio, se lava las manos y le deja la decisión al presidente. Es sabido que del lado de Durango, ninguna autoridad respaldó el Metrobús para no meterse en problemas con esa ala política, que tiene su músculo muy entrenado.
Lo que nadie se explica es la razón por la que la presidenta electa, de Gómez Palacio Marina Vitela salió, ahora sí, a dar una rueda de prensa para hablar de un tema que ni le va ni le viene, en principio porque el transporte lo regula el gobierno estatal y en segundo lugar porque dejó entrever que ella sembró la idea de eliminar ese proyecto para atender otra prioridad, la salud y el hospital en Gómez Palacio con equipo de primera para atender a pacientes con cáncer. No está mal apoyar esa causa, pero ¿no se pueden las dos cosas?
Que el Centro de Convenciones, de Torreón ya fue inaugurado ayer. Fue la “crema y nata” de la sociedad lagunera. El local es de primera y ahora los empresarios se preguntan quiénes integrarán el patronato para que no se deje caer la construcción. El tema AMLO, Metrobús cancelado y el gobernador de Durango fueron la comidilla en la ceremonia, con lo que le robaron reflectores a esta apertura. Otra vez, se calentó el mundillo de la política y quedó claro que no hay espíritu metropolitano en ciertas autoridades. De flojera.
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