Que el gobierno estatal dejó en claro que la recuperación de inmuebles no es un asunto personal, sino una estrategia para ordenar el patrimonio público. Desde Oficialía Mayor se reporta la incorporación de más de 385 bienes al inventario estatal, con un valor que supera los mil 230 millones de pesos, además de 51 inmuebles en proceso de regularización. El mensaje apunta a poner fin a años de desorden y uso incierto de propiedades públicas.
Que el fondo del tema es no sólo recuperar y registrar bienes, sino transparentar su destino y uso real. En este tema habrá que decir que nos cuentan que muchos de los bienes del estado estaban en comodatos anodinos sin beneficio para los ciudadanos podría haber más bienes que deberán recuperarse pues se sabe que hasta inmuebles en abandono y evidente deterioro se encontraron. A ello se suma la necesidad de establecer mecanismos de vigilancia permanentes que eviten que estas prácticas se repitan.
Que nos cuentan que en Mineral de la Reforma la llegada de Belén Iraní Gómez Téllez a la Dirección de Prevención del Delito no pasó desapercibida, sobre todo por su salida discreta de la Policía Violeta estatal, sin explicaciones públicas y con más dudas que resultados claros sobre su gestión previa. El ruido crece porque los indicadores que debería atender no mostraron mejora, mientras en los pasillos ya se cuestiona si cuenta con el perfil y la experiencia para encabezar el área. Por ahora hay presencia pero los resultados, que son los que validan el cargo, siguen pendientes.
Que en Pachuca el presidente municipal Jorge Reyes asegura que no habrá por lo pronto más ajustes en su gabinete a la mitad del camino e insistió que la llegada del nuevo secretario de seguridad obedece más a una estrategia de relevo planeada como parte de la estrategia de su administración que al encontronazo que en su momento se dio con el secretario de Seguridad del Estado de Hidalgo, Salvador Cruz, quien cuestionó duramente al anterior responsable del área en el municipio por su negativa a coordinarse con el estado. Claro que lo peor que pueden hacer los colaboradores es echarse a dormir la chamba nadie la tiene segura.