Que todo un debate terminó en una determinación federal: celulares restringidos en la jornada escolar para educación básica. Mientras tanto, en prepas y universidades se apuesta por el uso responsable, con límites que cada institución defina. Como ya lo adelantó la UdeG —proyecto de Ricardo Villanueva al que habrá que ponerle la lupa—, a ver cómo avanza en las prepas de la máxima casa de estudios. Eso sí: su alumnado estaba en otras cosas, haciendo reclamos por acoso y demandas de seguridad, mientras las autoridades andaban entretenidas en sus elecciones internas.
Que el Partido Humanista perdió su registro y con ello los casi 5 millones de pesos proyectados para prerrogativas. Como nunca recibió ese dinero, no hay devolución pendiente, pero el IEPC, que preside Claudia Vargas, ya contempla redistribuir esa bolsa entre los partidos que siguen en pie. El detalle es que aún falta que resuelva la Sala Regional de Guadalajara. El dinero público no desaparece, sólo cambia de manos. Y mientras unos pierden registro, otros podrían ganar presupuesto sin mover un dedo.
Que lo denuncie el PAN no invalida el fondo: una boleta sin sufragar, sin doblar, no representa la voluntad de nadie. Si alguien pretende contarla, se altera el resultado y se rompe la confianza en las urnas. La acusación de Juan Pablo Colín no es menor: apunta a un riesgo concreto en el resguardo y cómputo de boletas rumbo al 2027. No se trata de creerle por siglas, sino de exigir al órgano electoral que explique protocolos, audite y garantice que cada boleta no utilizada quede anulada y fuera del conteo. Exigir transparencia no es respaldar a ningún partido. Es defender el voto. El silencio sólo alimenta la sospecha.
Que Mikel Arriola y Francisco Iturbide, representantes de la FMF y la Liga MX, fueron invitados al conversatorio “Fuera de Lugar” en el Senado. Pero no se aparecieron. Ni siquiera respondieron con un “no podemos”. Simplemente cortaron la comunicación de tajo, como si el futbol mexicano no les debiera ninguna explicación a quienes gobiernan el país. El Gianni Infantino mexicano y su corte ni un argumento pusieron para defender que no es un monopolio su idea de cerrar el ascenso y descenso nacional.