Que no llegaron los del PAN. Ni sus compañeros ni su líder fueron. La única compañía que le quedó a Claudia Murguía fue el alfarismo, en representación de Hugo Luna. Pues cómo no, si Enrique Alfaro le metió 80 millones de pesos de dinero público a la nueva sede de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), de la que ella asumió el patronato. Y ojo, porque el evento lo habían vendido como un homenaje a Jesús Lemus, papá del gobernador, que fue el fundador de los CIJ. Pero como parecían los 15 años de Murguía, eso terminó molestando a alguien. De pronto los secretarios comenzaron a levantarse como si hubieran recibido una llamada de urgencia. Sin guardar las formas, sin disimular, salieron uno por uno: el de Hacienda, Luis García Sotelo; la de Igualdad, Fabiola Loya; el de Salud, Héctor Raúl Pérez Gómez; y Mirza Flores, coordinadora estatal de Movimiento Ciudadano, la última en irse. Se fueron como si les ardiera el piso. Dicen que el ofendido dio instrucciones a distancia para aguarle la fiesta a la diputada. Y vaya que lo logró.
Que para acabarla de joder, en primera fila estaban los legisladores Leonardo Almaguer y Tonantzin Cárdenas, los mismos que se la han pasado llamando corrupto y ladrón a Pablo Lemus. Los que le han organizado manifestaciones. Estaban muy cómodos, pero ni ellos sabían. Claudia Murguía había subido las escaleras del brazo de Miguel de la Rosa. Invitó a líderes empresariales, alcaldes… pero el único que se quedó hasta el final, además de Hugo Luna, fue el alcalde Quirino Velázquez, de Tlajomulco, a quien le pasó de noche todo. Nunca se dio por enterado de nada. Andaba en otro mood.
Que Laura Haro, presidenta del PRI Jalisco, no se quedó callada con respecto a la fallida aprobación del llamado “Plan B” de la reforma electoral en el Congreso local la semana pasada, y aprovechó para llevar agua a su molino en medio de la polémica para decir que el tricolor fue el único partido que se mantuvo firme y unido contra la propuesta, y criticó las actuaciones del PAN y Movimiento Ciudadano, a quienes señaló de presentarse como oposición, pero que tenían la intención de respaldar la iniciativa impulsada por Morena. El caso es que la priísta no dejó pasar la oportunidad para tirar a los contrincantes.