Que el pleito entre el gobernador Pablo Lemus y sus propios diputados de Movimiento Ciudadano parece no tener cura. El detonante: el decreto que emitieron para reconocer el cambio de régimen político en Bolaños —justo cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación está a punto de dar el carpetazo final al conflicto jurídico. Los diputados, lejos de pedir permiso, actuaron por su cuenta. Y el gobernador, ni corto ni perezoso, les jaló las orejas. La respuesta de José Luis Tostado, coordinador de la bancada naranja, no pudo ser más reveladora ayer: “Nosotros tenemos conocimiento de que muy pronto, probablemente este próximo miércoles, resuelvan. Veremos si acepto, en consecuencia, a esa señal en el propio acuerdo que tomó el Congreso”. Traducción al español corriente: usted, gobernador, espérese, que aquí los que decidimos somos nosotros. El jalón de orejas de Lemus se topó con una bancada que, al menos en Bolaños, no piensa arrodillarse.
Que hace 5 días se votó uno de los temas más polémicos para el país y que le ha llovido a Movimiento Ciudadano nacional: el Plan B electoral. Pero en Jalisco la coordinadora estatal, Mirza Flores, marcó su raya. Aunque a bote pronto dijo que no está de acuerdo con lo que votó su partido, apenas está analizando el tema antes de fijar una postura pública. “Prefiero construir una posición firme y definida”, dijo a pregunta expresa, sin profundizar en el tema; mientras la cúpula nacional emecista aplaude el Plan B, en Jalisco su coordinadora lo congela. El partido naranja ya vota dividido… aunque todavía no lo quieran firmar.
Que Ulises Lara, el vocero de la FGR, no las tuvo enfrente. No hubo careo, no hubo confrontación en vivo. Fue en una conferencia. Un micrófono. Un par de párrafos. Y la pregunta incómoda sobre el Rancho Izaguirre. Las madres buscadoras ya habían denunciado: entraron con peritos, hallaron más restos humanos y los enviaron a la Ciudad de México. ¿La respuesta del vocero? Ni confirmó, ni desmintió. Ni chicha ni limonada. Dijo que hay “avances” —palabra favorita de las fiscalías cuando no quieren decir nada— pero esquivó los restos como quien esquiva un charco. Dos párrafos para no decir ni sí ni no.