Desmesuras y disparates
El lunes 3 de diciembre apareció en Milenio Jalisco un artículo plagado de desmesuras y disparates, con los que se mal informa a los lectores del diario. Va sólo un par de ejemplos de los muchos despropósitos que contiene el artículo de marras, firmado por Gabriel Torres Espinoza, director del Sistema Universitario de Radio y Televisión de la UdeG.
Por desconocimiento o ligereza, ese funcionario dice que los premios que se entregan en la FIL “destacan algunos de los más connotados en el mundo de las letras”.Falso. Aparte del Nobel, entre los verdaderos premios literarios de clase mundial está el Goncourt, que se entrega desde 1903 y han ganado autores como André Malraux, quien luego obtendría el Premio Nobel, y antes que él Marcel Proust, uno de los tres grandes novelistas del siglo XX. Otro premio literario de elite es el Prix Médicis, ganado por Alejo Carpentier, Julio Cortázar, Claude Simon, Paul Auster y compañía. En lengua inglesa sobresale el PrizeBooker, en cuya nómina de galardonados figuran V.S. Naipul, J.M. Coetzee, Nadine Gordimer, Salman Rushdie… Aun en el orbe de nuestra lengua existen premios más importantes que cualquiera de los de la FIL, comenzando por el Cervantes y el Príncipe (ahora Princesa) de Asturiasque, en el primer caso, obtuvieron Borges y Paz, y en el segundo, Rulfo y Arreola.
Pero el disparate mayor aparece al final del artículo: “La FIL, sin duda, ha contribuido de manera notable” a que “el castellano [sea] la segunda lengua más importante en ámbito [sic] internacional”.¡Ahora resulta que durante nueve días al año en Expo Guadalajara se hace más por la expansión internacional de nuestra lengua que, por ejemplo, con la presencia permanente de más de 58 millones de hispanoparlantes en los Estados Unidos!
Es explicable que un funcionario de la UdeG quiera halagar al mandamás de esa institución y quien, por cierto, ha fungido como presidente vitalicio de la FIL. El problema es que además de ser juez y parte, Torres Espinoza se exhiba como un juez descaradamente parcial que, para colmo, desconoce o finge desconocer la causa que juzga.
Juan José Doñán