El proceso electoral 2026-2027 comenzará de manera oficial a nivel local este jueves; sin embargo, da la sensación de que vivimos en una campaña eterna.
El Instituto Electoral del Estado arrancará con los trabajos formales para los comicios que se llevarán a cabo durante el primer domingo de junio de 2027, teniendo múltiples retos por delante.
Durante los últimos meses hemos visto que muchos actores políticos ya se encuentran promocionándose de cara a las elecciones, sin dar un descanso al electorado.
Esas acciones han generado un hartazgo social que se relaciona con el reto más común, que es el de la participación ciudadana.
Al tratarse de una elección intermedia en la que únicamente se renovarán las diputaciones federales, locales y ayuntamientos, el número de votantes tiende a bajar drásticamente.
En 2021 —última vez que hubo comicios de este tipo— los niveles de votación alcanzaron apenas 55.8 por ciento, es decir, apenas seis de cada 10 poblanos y poblanas acudieron a las urnas, por lo que el IEE tendrá como reto aumentar ese porcentaje.
Otro de los retos, quizá el más preocupante para el organismo electoral y en general el resto de las autoridades, es garantizar la seguridad de todas aquellas personas que participen en el proceso.
Los anteriores comicios tuvieron como característica la ola de violencia que se tradujo en el asesinato de perfiles de diferentes fuerzas políticas, hecho que no puede repetirse.
A estos, hay que sumar un tercero que últimamente ha tomado más fuerza, y es la credibilidad de las instituciones electorales.
Sin duda, los escándalos de corrupción de la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, han alcanzado a los institutos estatales, incluyendo al de Puebla y quizá con mayor fuerza si se toma en cuenta que la presidenta provisional del máximo órgano electoral es Blanca Cruz García, quien encabezó el IEE.
Un proceso electoral más ha comenzado; sin importar los partidos políticos y lo que hagan los gobiernos, el actor principal es la ciudadanía y, para que nadie se lo arrebate, es preciso participar y comenzar con uno mismo para evitar la opacidad y la corrupción.