Política

Gaslighting: otra forma de violencia laboral

El término gaslighting ha cobrado gran relevancia en distintos estudios sobre salud mental y relaciones interpersonales. 

Es un término asociado con la película Gaslight protagonizada por Ingrid Bergman en 1944, que relata cómo un hombre manipula a su esposa para hacerle creer que está perdiendo la razón, al negar hechos evidentes y cuestionar su percepción de la realidad. 

Situaciones iguales a la descrita se han identificado como una de las violencias de género que afectan a la población femenina y que también se hacen presentes en el ámbito laboral.

El gaslighting es un comportamiento manipulador sutil pero continuo que afecta la autoestima y el bienestar psicológico de los trabajadores, y que puede ser ejercido por directivos o colaboradores, e incluso institucionalizarse como parte de la cultura organizacional. 

Las señales parecen poco perceptibles, quizá son detalles que hemos normalizado y aprendimos a vivir; pero lo más peligroso podría ser que nos convenzan que el problema radica en uno mismo. 

Si reflexionamos seguramente encontraremos ejemplos de esta conducta, tales como la negación de hechos comprobables, la descalificación de percepciones u opiniones, la contradicción de acuerdos previamente establecidos, la falta de transparencia, la atribución de errores de otras personas o la manipulación que nos lleva a sentir culpa. 

Expresiones como "eso nunca pasó", "eres demasiado sensible", "lo estás imaginando" o "te lo estás tomando personal" constituyen manifestaciones frecuentes de este tipo de trato.

Las consecuencias del gaslighting son profundas tanto a nivel individual como organizacional. 

Las personas expuestas a esta clase de violencia muestran mayores niveles de ansiedad, estrés crónico, disminución de la autoestima, sentimientos de culpa y temor constante a cometer errores, todo lo cual conduce a un agotamiento emocional. 

Finalmente, es importante reconocer la existencia de esta forma de proceder y darnos cuenta que la violencia psicológica no siempre adopta formas explícitas; desarrollar políticas orientadas al respeto y la rendición de cuentas porque en definitiva, prevenir el gaslighting es una responsabilidad ética y estratégica de toda organización.


claudia.rivera@iberotorreon.mx

Google news logo
Síguenos en
Claudia Rivera Marín
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.