Política

El villano, sus virtudes y México

  • Tiempos interesantes
  • El villano, sus virtudes y México
  • César Romero

Luego de más de una década de reconocer en Donald Trump a un personaje de farándula, provocador profesional, un oportunista capaz de utilizar el racismo y el odio a los demás como herramientas para su beneficio personal, es necesario aceptar que ha sabido desempeñar su rol como villano favorito de nuestro tiempo.

El señor del peluquín llegó a la Casa Blanca ante la incredulidad de casi todos. Tras dos años y medio de más de 10 mil mentiras y una serie interminable de escándalos políticos ha encabezado el gobierno de Estados Unidos durante un periodo de crecimiento económico y sin estallar un nuevo conflicto bélico, aún.

Desde hace años ha mantenido su retórica contra el islam, los inmigrantes, las minorías étnicas y las mujeres; la misma con que en 2016 logró aplastar al viejo establishment republicano, despertar y movilizar a la derecha extrema de su país.

Será un payaso, pero Mr. Trump supo leer la frustración y amargura con que buena parte de la sociedad estadunidense fue posicionándose contra la globalización, la modernización económica e incluso el crecimiento de espacios para la tolerancia y el pluralismo.

Empresario abusivo y errático, supo aprovecharse del desprestigio de las viejas instituciones, los políticos profesionales y grandes medios de comunicación. En la era de la posverdad, ha tenido el talento de llevar el timón de la narrativa pública.

Con un ego del tamaño del imperio militar que encabeza, parece sensato reconocer que el presidente de Estados Unidos supo empujar el péndulo de la historia; aunque sea en sentido contrario al combate al colapso ambiental del planeta y la defensa de los más elementales valores humanos.

El caso es que, amparado en la misma promesa etérea de su primera campaña —Make America great again—, en menos de 18 meses el fenómeno Trump puede ser renovado por cuatro años más.

Por supuesto que en dicho escenario el país más afectado será México, cuyo gobierno ha optado por la predica de una especie de humildad franciscana ante los cotidianos ataques del señor Trump.

Es difícil imaginar lo que, en nombre de la renovación del tratado comercial, no serán capaces de aceptar las autoridades migratorias y diplomáticas mexicanas. Y aunque desde una perspectiva de realpolitik podría entenderse incluso la “cena de amigos” entre el yerno de Mr. Trump y el propio presidente López Obrador, bastaría tener la mínima idea sobre cómo funciona la maquinaria del poder Inside The Beltway para poner en entredicho la táctica de no hacer enojar al bully del vecindario.

Dado que el juego electoral de Estados Unidos está orientado a construir un escenario 50-50,considerando el enorme resentimiento contra Trump dentro de la élite política republicana, y ante posible regreso del factor Obama a la urnas —vía Joe Biden, su número dos—, parece bastante arriesgado apostar desde ahora por la continuidad.

Sobre todo, porque rumbo al martes 3 de noviembre de 2020, el candidato Trump sigue teniendo como arengas favoritas el ataque a los bad hombres y su promesa de ese gran muro que protegerá al pueblo estadunidense de los grandes males que entran por la frontera con México.

@cesar63

cesar196311@gmail.com

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.