Veo a prominentes y connotados académicos haciendo maromas para apoyar con endebles y falaces argumentos la propuesta presidencial de censurar la libertad de expresión y de imprenta bajo el eufemismo de la defensa de las audiencias.
Si a la Presidenta le interesa mucho la defensa de las audiencias propongo los siguientes requisitos para considerar su propuesta.
Primero. Que la mañanera tenga un defensor ciudadano de las audiencias y que esta persona sea propuesta y designada solamente por las fuerzas minoritarias representadas en el Congreso de la Unión.
Segundo. Que la mañanera y todos los canales y medios públicos de gobierno acepten y otorguen desde ya, el derecho de réplica a cualquier persona o institución que sea mencionada en sus espacios: En el mismo programa, en el mismo tiempo y con los mismos recursos utilizados.
Tercero: Que las mañaneras y todos los canales y medios públicos tengan un código de ética detallado y con dientes, que se pueda sancionar, y cuyo cumplimiento esté a cargo de una o un defensor ciudadano de las audiencias.
Cuarto. Que la mañanera diferencie lo que es información de lo que es propaganda y que ello sea revisado por el defensor ciudadano.
Quinto. Como la llaman la Mañanera del Pueblo, bueno, pues que tenga media hora diaria para que expongan distintas organizaciones, universidades y personajes lo que consideren de interés para la sociedad. Por ello, entre los primeros que deberían tener su espacio hasta que se resuelva su problema son los colectivos de madres y familiares que buscan a personas desaparecidas, también los niños con cáncer y sus papás, y si quieren hasta que le den su media hora a Andy para que lea su carta por el retiro de su visa si quieren. Que la mañanera de verdad sea del pueblo y plural, no del poder.
Sexto. Que se permita el libre acceso a la mañanera a periodistas profesionales, no solo uno que otro y a un grueso de comunicadores a sueldo del régimen, o que hagan dos mañaneras: una para los medios serios y otra para los paleros.
Mientras la presidencia no ponga el ejemplo adoptando medidas similares, no hay razón alguna para considerar su propuesta. Que pongan primero el ejemplo, si no, es sólo un arranque autocrático.