Política

Choque de civilizaciones

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  • Carlos A. Sepúlveda Valle

Hace veinte años el politólogo Samuel P. Huntington escribió con ese título un libro que tuvo gran impacto, algunos estuvieron de acuerdo con sus tesis, otros las rechazaban, sin embargo, los hechos sucedidos en este lapso, sobre todo en cuestiones como la inmigración y el terrorismo islámico le han dado la razón a las tesis de este autor.

Llama la atención que el mismo Jacques Delors, entonces presidente de la Comisión Europea, escribió en la contraportada de ese libro que compartía plenamente la predicción de Huntington en el sentido que los conflictos del futuro estarían más determinados por lo factores culturales que por los económicos o ideológicos, y agregaba: “el fundamentalismo religioso y cultural sólo puede ganar terreno utilizando en beneficio propio los problemas contemporáneos: el subdesarrollo, el desempleo, las desigualdades más flagrantes y la pobreza”.

El tema central de este libro es el hecho que la cultura y las identidades culturales, que en su nivel más amplio son identidades civilizacionales que configuraban las pautas de cohesión, desintegración y conflicto en el mundo de la posguerra fría, que el islam experimentaba una explosión demográfica de consecuencias desestabilizadoras para los países musulmanes y para sus vecinos, y que las pretensiones universalistas de Occidente le hacen entrar cada vez más en conflicto con otras civilizaciones, de forma más grave con el islam y con China.

Al abordar la relación entre el islam y Occidente expresa su desacuerdo con el entonces presidente Bill Clinton quien afirmaba que Occidente no tiene problemas con el islam, sino sólo con los extremistas islamistas violentos. De manera enfática Huntington lo refuta y afirma: “Mil cuatrocientos años de historia demuestran lo contrario. Las relaciones entre el islam y el cristianismo, tanto ortodoxo como occidental, han sido con frecuencia tempestuosas. Cada uno de ellos ha sido Otro de otro”, y explica algunos de esos choques religiosos.

Más adelante, agrega, “las causas de esta tónica constante de conflicto no estriban en fenómenos transitorios como la pasión cristiana del siglo XII o el fundamentalismo musulmán del siglo XX, sino que dimanan de la naturaleza de estas dos religiones y de las civilizaciones basadas en ellas”. Después de analizar algunas características de cada religión, las luchas históricas que han existido y los factores que han incrementado esas confrontaciones, precisa que las causas del renovado conflicto estriban en cuestiones fundamentales de poder y cultura.

Por desgracia los hechos demuestran lo cierto de estas tesis, los musulmanes han ganado enormes espacios en Europa, su influencia en la cultura es asombrosa y el poder que detentan en muchas ciudades y países es creciente y muchas veces incontrolable. Si sólo se toma como referencia la capital británica encontramos que en Londres vive más de un millón de musulmanes (el primero de ellos su propio alcalde, Sadiq Khan) y aunque la mayoría de éstos está integrada, existen al menos 85 tribunales especiales que aplican las leyes islámicas, la Sharia, ley que deriva directamente del Corán, esos tribunales especiales dictan resoluciones que son reconocidas legalmente en el Reino Unido con base en la Ley de Arbitraje de 1996, ya que se considera una forma de resolver disputas de manera alternativa, sobre todo en materia familiar y principalmente en divorcios.

A esto hay que agregar su forma de vida, de vestir, sus prácticas religiosas (existen decenas de mezquitas en todas las ciudades) y las numerosas escuelas y academias que controlan líderes radicales que adoctrinan a niños y jóvenes con influencias extremistas, prueba de esto son los actos terroristas que provocan ciudadanos nacidos en Europa, pero que piensan y actúan como cruzados.

El 25 de marzo de 1957 se firmó el Tratado de Roma que dio origen a la Comunidad Económica Europea (a partir de 1993 se denomina Unión Europea), la CCE originalmente estuvo integrada por Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, actualmente son parte de la UE 28 países, pero en esta semana se inicia el proceso de desafiliación del Reino Unido como resultado del referéndum del 2016, conocido como “Brexit” (salida de la Gran Bretaña).

En estos sesenta años existen muchos ejemplos de éxito en Europa, mercado único, moneda común, sistema de defensa, paz y estabilidad, democracias fuertes y la libre circulación de personas y mercancías, sin embargo, los retos que enfrenta la Unión Europea son enormes, el primero, definir su futuro, luego, mantener los derechos sociales universales y una economía justa, pero el más inquietante de todos es establecer mecanismos que permitan frenar la inmigración islámica, evitar los actos terroristas de estos y lograr que los musulmanes respeten los valores universales y los principios cristianos que son la base de sociedad europea.

csepulveda108@gmail.com

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