El episodio que hemos vivido sobre las supuestas declaraciones de Carlos Monsiváis que “desnudan” presuntas preferencias íntimas de Andrés Manuel López Obrador no es obra de la casualidad o de un error periodístico. Forman parte de una estrategia de ‘desprestigio’ contra la 4T cara a las próximas elecciones de 2027 y de la presidencial en 2030.
Frank Funredi, profesor emérito de la Universidad de Kent, le llama “la política del miedo”. Una campaña de miedo o pánico político es una estrategia de manipulación que busca influir en la narrativa mediante la exageración de peligros, o la difusión de rumores, como es el caso. En lugar de apelar a propuestas, estas estrategias apelan a emociones primarias para desviar el debate hacia la amenaza de un enemigo común.
Se crea el pánico moral como recurso para generar un miedo excesivo e irracional hacia una persona, grupo o proyecto, percibido como una amenaza para los valores y prácticas culturales tradicionales de una sociedad. En la campaña electoral 2022 de Brasil, tuvo un efecto desmedido los rumores de que Lula desaparecería los baños para hombres y para mujeres a fin de establecer la instalación de uno solo para ambos sexos. Son estrategias que inciden en emociones primarias, en los hábitos culturales identitarios, para desviar el debate hacia la amenaza de un enemigo en común.
Eso se ha operado en las campañas político-electorales de Ecuador, Chile, Perú y Colombia. Ante las narrativas que teóricos llaman “teoría de la securitización”, son en realidad campaña de miedo o pánico político para construir escenarios de angustia. Es una estrategia de manipulación que busca influir en el electorado mediante la exageración de peligros o la difusión de rumores. Y por supuesto apelan a mano dura, más cárcel y justifican la militarización de la sociedad.
Barry Glassner, profesor estadounidense de sociología y autor The Culture of Fear, analiza el fenómeno de la cultura del miedo y responsabiliza a los grandes medios de comunicación que hacen eco de estrategias de la ultraderecha política.
En México, las estrategias del pavor político y pánico moral se intensificarán conforme se acerca el reloj electoral. Hay que mirar con atención el proceso electoral de Brasil y sobre todo cómo los estrategas de Washington operan para convertir al continente americano en un patio a modo de sus intereses y geoestrategias.
Una lucha titánica se acerca en la vida política del país. Debemos fortalecer la democracia y sus formas para debatir razones y no descalificaciones. Proyectos y no emociones. Serenidad y no teatralidad.