No sé si fui el primero, pero sí fui uno de los primeros periodistas de toda América Latina en escribir de la UFC en los años 90.
Cuando esto no tenía nombre, cuando esto era casi, casi, clandestino y sólo se podía ver en antenas parabólicas o en señales muy experimentales del cable y las antenas directas al hogar.
Vi crecer la marca, llegar a Televisa Deportes Network mucho tiempo después, criticó las primeras temporadas de “The Ultimate Fighter” y ni hablemos del fenómeno Caín Velásquez o de lo de FOX Sports.
Hoy UFC es una de las corporaciones deportivas más importantes del mundo con millones de fanáticos en los cinco continentes y, obviamente, cualquier cantidad de rivales, de competidores.
Pero no hay que olvidar una cosa: UFC cambió la historia de los deportes de contacto e hizo de la traducción de esto a televisión una experiencia imperdible, un negocio redondo.
¿Por qué le estoy diciendo esto? Porque como la UFC es inmensa, Netflix la quiso. ¡Pero qué cree! Paramount+ se la ganó. Y fue antes de lo de Warner. ¡Imagínense!
Esto es el inicio de una nueva era tanto para la UFC como para Paramount+ y la industria del streaming. ¡Es un “noticiononón”!
Y porque, además, acaba de pasar algo verdaderamente relevante: la UFC regresó a la Arena Ciudad de México, pero no regresó así como de: ¡Ah, qué bonito! ¡Ya volvimos!
¡No! ¡Regresó en grande! ¡Con un cartel impresionante plagado de peleadoras y peleadores de este país! ¡Llénolo total! Y, lo más sensacional de todo: transmisión histórica en Paramount+.
¿Por qué histórico? Porque rompió récords de vistas, vendió lo que quiso, se volvió tendencia en las redes sociales.
Decir esto, el mismo fin de semana en que Shakira triunfó en el Zócalo, el mismo fin de semana en que la Ciudad de México estuvo llena de conciertos, ferias y festivales, sí es de una relevancia periodística que va más allá de las fuentes de deportes y de espectáculos.
Es una nota que coloca a la UFC y Paramount+ al nivel de la Cervecería Modelo, de los 100 años de la cerveza Corona. ¡Es enorme!
¿Cuánto falta para que veamos una UFC Fight Night frente al Palacio Nacional? ¿Cuánto falta para que Clara Brugada anuncie algo muy social alrededor de esto?
Y es que, si usted estuvo ahí, como yo, o lo vivió a través de sus dispositivos, estará de acuerdo conmigo en que la UFC nació para México y México para la UFC.
¡Qué tarde y qué noche de emociones inolvidables! Yo sé que la pelea estelar era la de Brandon Moreno pero yo tendría que ser un pésimo periodista si no felicito a Regina Tarín por su extraordinario debut.
Cristian Quiñonez lo hizo increíble. Santiago Luna es lo máximo. Imanol Rodríguez nos hizo gritar como locos. Ver a Edgar Chairez con su hija mandó el más profundo de los mensajes.
Daniel Zellhuber perdió, pero Bobby Green nos dio grandes lecciones al recibir su triunfo con ese discurso tan único y gritando ¡Viva México!
Pero nadie como David Martínez, el Doctor Vergazos. Ahí tenemos una historia de éxito que ya la hubieran querido Blue Demon y El Santo en sus tiempos. ¡Qué personaje!
¿Qué es lo que México le aporta a la UFC? Fiesta, drama y barrio. Nacimos las unas para las otras, los unos para los otros.
Las Fight Nights de la UFC son hermosas. Su nivel deportivo y mediático es altísimo.
Pero lo de Paramount+ en la Ciudad de México si fue mil veces más alegre, entrañable, desgarrador y chistoso. Hasta las conductoras y los conductores globales de la UFC tenían otra cara. Bailaban. ¡Fue mágico!
Yo ya quiero más, más, mucho más. Con nuestras mexicanas. Con nuestros mexicanos. ¡Más! ¡Felicidades!
Lucha con todas sus fuerzas por ver la UFC en Paramount+. Este sábado 7 de marzo habrá transmisión desde Las Vegas. Le va a gustar. De verdad que sí.