Muy buena, Un camino hacia el destino, la nueva telenovela de las 18:30 de El Canal de las Estrellas, es muy buena.
Sí, es una adaptación de La hija del jardinero que Azteca hizo en 2003. ¿Y? ¿Cuál es el problema?
Muchas personas se escandalizan en las redes sociales, porque Televisa está haciendo esto.
No, los que se deben escandalizar son los señores de Azteca que no han sido capaces de retener los derechos de su patrimonio creativo.
Una televisora que no cuida sus raíces, aunque no las vaya a tocar, es una televisora con problemas.
Y La hija del jardinero fue, en su momento, un proyecto tan afortunado que hasta contribuyó a que el Emmy Internacional abriera la categoría de Mejor Telenovela. Me consta.
El punto es que Televisa no solo se quedó con esta magnífica historia de la escritora venezolana Mariela Romero, la perfeccionó con una producción muy adecuada y con un reparto que sin estar integrado por las estrellas más cotizadas del momento, no deja de ser de lo más interesante.
Vamos de Ana Patricia Rojo a Jorge Aravena pasando por Paulina Goto y Horacio Pancheri hasta llegar a participaciones extraordinarias de inmensas figuras como don Gustavo Rojo y Patricia Reyes Spíndola.
Todos entonados en perfecto melodrama casero. Que si los ricos, que si los pobres, que si los buenos, que si los malos.
¿Cuál es la nota? Que el contexto telenovelero nacional actual es tan malo que esto, que no tiene nada de extraordinario, se convierte en el mejor melodrama seriado de todos los que tenemos en pantalla.
Búsquelo. Se va a sentir en casa, como cuando las telenovelas eran de verdad.
'ANÓNIMA'
No me gusta Anónima, la telenovela colombiana que entró en lugar de Tanto amor a Azteca 13.
¿Por qué? Porque ese horario era de México, para producciones nacionales.
Se me hace humillante, sintomático y decepcionante que en este momento no exista ni una sola producción melodramática en la televisora del Ajusco luchando por hacerle sombra a las de Televisa.
Pero se me hace todavía peor que Tanto amor haya sido tan mala.
Ojalá que usted no haya visto sus últimos capítulos porque fueron una desgracia total.
Pero espérese, porque esto apenas comienza. Odio Anónima, porque no tiene nada que ver con el público que mira Azteca 13 a esa hora, y porque es exactamente el tipo de proyecto que Azteca Novelas jamás hubiera autorizado.
Es una historia que parte del crimen organizado, de la violencia, de una escapatoria. Es justo lo que nadie quiere ver hoy cuando las grandes noticias que nos rodean, las que nos deprimen, son el crimen organizado, la violencia y las escapatorias.
No se necesita tener doctorado en literatura dramática para haber detectado, desde el capítulo uno, que aquello se va a desplomar en cuestión de días.
Anónima, a diferencia de ¿Qué culpa tiene Fatmagül?, no es una historia que pegue en la intimidad, que provoque suspiros, que se sostenga, ya no se diga que crezca con el paso de las semanas.
Sí, su producción es deslumbrante, tiene buenas imágenes y música de lo mejor, pero para ver eso, solo eso, están otras ventanas.
Azteca debe regresar en grande a la producción de ficción. Azteca debe evitar importaciones como Anónima. ¿O usted qué opina?
'LA VIDA SIGUE'
Los brasileños son sensacionales para la realización de telenovelas. A lo mejor usted no lo sabe pero ellos levantan ciudades enteras cada vez que comienzan un proyecto.
¿Entonces por qué ya no están tan de moda como los coreanos y los turcos cuando se habla de melodramas seriados?
Porque ellos tienden a trabajar más para su mercado interno que para el mercado internacional.
El mercado local brasileño es rico, numeroso, poderoso y en el caso concreto de las telenovelas, tiene un público muy cautivo, más o menos como que el tenía México en los años 80.
Por lo mismo, cualquier cosa que ellos hagan, salvo muy contadas excepciones, tiene unas audiencias bárbaras.
Esto le permite a los escritores, entre otras cosas, desviarse de la historia principal durante meses para profundizar en un montón de subtramas y en una multitud de personajes secundarios sin que nadie se moleste. Allá les funciona.
¿Por qué le estoy contando todo esto? Porque desde el lunes pasado se está transmitiendo, a las 16:00, por Azteca 13, una nueva telenovela brasileña titulada La vida sigue.
Y es como la mayoría de los melodramas de ese país: muy buen arranque, luego vendrá mucha paja y al final, después de haberla abandonado durante meses, de lo único de lo que nos vamos a enterar va a ser de su desenlace.
Es lo malo de comprar esta clase de propuestas. No fueron hechas para nosotros, para competir, para dar nota.
Obviamente tenerla es mejor que los programas viejos que nos habían estado dando desde que se fue Cosas de la vida, pero no nos confundamos, La vida sigue no va a dar para mucho. ¿O sí?
alvaro.cueva@milenio.com