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‘Perfectos desconocidos’

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Me gustan las obras donde la gente se ríe, pero al mismo tiempo participa, se emociona. Me gustan las obras como Perfectos desconocidos que se acaba de estrenar en el Nuevo (y comodísimo) Teatro Libanés.

Yo sé que todo el mundo está partiendo de la noticia de que esto es la versión teatral de una franquicia cinematográfica que le ha dado la vuelta al mundo. La verdad es que eso es lo menos importante de esta puesta en escena.

Más allá de que usted conozca o no las películas, Perfectos desconocidos es una obligación no solo para los que amamos el teatro. Fíjese lo que le voy a decir: es una obligación para todos los que tenemos celular. ¿Por qué? Porque es un espectáculo que, a través de estos aparatos, nos retrata con particular perversión. ¿Usted qué tiene en su celular? ¿Qué información maneja? ¿Qué esconde? ¿Quién es el de verdad? ¿El de carne y hueso o el del celular? ¿Ahora entiende lo chistosa, pero al mismo tiempo siniestra, que puede llegar a ser esta obra? El texto es muy sólido, ideal para ver en pareja, con lo amigos, y la dirección posee una agilidad que se agradece, pero lo más maravilloso de todo es el reparto.

Imagínese usted, por favor, juntos a Ludwika Paleta, Michel Brown, Tiaré Scanda, Alex de la Madrid, Marcela Guirado, Juan Carlos Vives y Luis Arrieta.

¿No es una de las combinaciones más fantásticas que a los productores Morris Gilbert, Pamela Vidal, César Riveros, Maximiliano Antúnez, Ocesa y Mejor Teatro se les pudo haber ocurrido?

Ludwika es una de las mejores actrices de su generación. Michel está sensacional. Tiaré es una gloria. Alex es enorme. Marcela tiene un talento bárbaro. Juan Carlos es un maestro. Punto. Y Luis nació para esto. No lo puedo decir de otra manera. Lo que más me impresiona es el equilibrio que se da entre todos estos talentos.

En cualquier otro espectáculo sería muy fácil decir que tan actor o que tan actriz se comió la obra. Aquí, no. Cada uno tiene su gran momento. Cada uno se luce que da gusto. Y cada uno contribuye a que, a lo largo del show, la gente vaya y venga en una avalancha de revelaciones.

Eso es lo mejor de Perfectos desconocidos, ese punto en que las parejas se voltean a ver identificándose, reclamándose, construyendo cierta complicidad. Y es que es inevitable que más de una persona se vea en el espejo de estos personajes.

¿Usted como quién es, como la mujer que lleva una doble vida en las redes sociales o como el hombre que le miente hasta a sus mejores amigos? ¿Como la señora que lo quiere controlar todo o como el señor incapaz de afrontar sus responsabilidades?

Todo es un juego. Todo es una broma. ¡Pero qué juego! ¡Pero qué broma! Aquí hay algo que no puedo dejar de celebrar: que este montaje, que podría ser la experiencia más densa del planeta, sea algo tan chistoso, tan luminoso, tan positivo.

Perfectos desconocidos está tan buena, que hace que el público permanezca animado desde que comienza hasta que acaba. Todas son carcajadas, optimismo, soluciones. Se lo voy a decir tal cual: a como están las cosas, uno cree que conoce a la gente, uno cree que se conoce, pero no. Todos somos Perfectos desconocidos. Luche por verla ya. Le va a encantar.

alvaro.cueva@milenio.com

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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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