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Crítica a "La jauría"

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México es la capital mundial del abuso sexual infantil, el paraíso de la trata de personas, un espacio donde la violencia de género no conoce límites.

Aquí matamos a las mujeres por ser mujeres. Las agredimos física, psicológica y económicamente. La pandemia, lo único que ha hecho, ha sido multiplicar todo esto, volverlo todavía más evidente, creativo.

Se me cae la cara de vergüenza ante la indiferencia de muchas autoridades.

Se me cae la cara de vergüenza ante el cinismo de muchos medios de comunicación que no solo le dan la espalda a este problema, lo promueven disfrazándolo de comedia, ridiculizando a nuestros niños, enseñándonos a odiar.

Pero se me cae la cara de vergüenza todavía más ante la respuesta de mucha gente que insulta a las personas que se atreven a protestar, que llama feminazis a las mujeres que están hartas de que las desaparezcan, de que les roben a sus hijas, de que no las tomen en cuenta.

Por eso hoy le quiero pedir un favor: métase a Amazon Prime Video y mire completa la primera temporada de la serie chilena La jauría, a ver si así entra en razón y se da cuenta de que esto no es un juego, de que esto está más cerca de usted de lo que se imagina.

De verdad, me da mucha risa el enfoque que algunos compañeros le están dando a esta emisión, inspirados en los boletines de prensa de este poderoso sistema de distribución de contenidos en línea.

Hablan del caso de La manada, de España, como si aquí nos hubiera hecho ruido eso.

¡Por favor! En este país, al mes, generamos un montón de historias iguales o peores a las de esos violadores en los que está inspirada La jauría. 

Por eso no llegamos a ningún lado. Porque nos negamos a ver nuestra propia realidad.

Por eso tengo la esperanza de que esta serie, por ser ficción y por venir de otro país, consiga lo que tantos años de noticias y de mesas de análisis nacionales no han conseguido.

La jauría es muy buena. A lo mejor, en términos de producción, no es más cara o más espectacular que un montón de dramas mexicanos como Historia de un crimen: la búsqued” o incluso que conceptos que apuestan por contenidos similares como Login.

Pero está bien escrita, bien actuada y consigue que el espectador se involucre desde el capítulo uno en una suerte de Control Z, pero social.

El resultado es muy atractivo porque estamos hablando de un proyecto capaz de involucrar lo mismo a jóvenes, de esos que ya no ven televisión de manera regular, que a audiencias adultas que están acostumbradas a esta clase de esquemas.

Si usted tiene adolescentes en casa, siéntese con ellos a ver La jauría y coméntenla.

Se sorprenderá de las cosas que le van a decir sobre casos similares, sobre la violencia de género en las escuelas y sobre las trampas de la tecnología.

Sí, yo sé que los productores de este título fueron muy responsables, que actuaron apegados a la ley y que todo el tiempo están haciendo aclaraciones en pantalla para evitar que los chicos miren escenas inapropiadas.

Pero en el caso mexicano, eso que es inapropiado para los chilenos, acá es el pan nuestro de cada día.

Por eso hay que ver y discutir ya esta serie donde, por cierto, sale nuestro paisano Alberto Guerra y lo hace excelente. Es un gran actor. ¡Felicidades!


alvaro.cueva@milenio.com


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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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