No me gusta Como tú no hay dos, la nueva telenovela nocturna de Las Estrellas. ¿Por qué? Porque ni es una telenovela ni tiene el estilo Televisa.
No se necesita ser un genio para detectar que este refrito de Amores de mercado fue hecho bajo el mismo esquema de Fábrica de sueños, pensando más en los mercados internacionales que en el nuestro y eso me ofende.
Yo, como mexicano, no valgo menos que los televidentes de otros países, merezco que me atiendan, que me respeten y que me cuenten mis historias con mi gente. Odio que me digan, por ejemplo, que los colombianos son mejores que los mexicanos y que hablar en inglés es más digno que hablar español. No lo puedo soportar.
¿Qué parte de que la televisión abierta está sustentada en bienes propiedad de la nación no entendieron los responsables de este título? Usar un bien propiedad de la nación para humillar al pueblo de México debería ser un delito. Punto.
Ojo: no estoy hablando mal de los actores ni diciendo que la producción sea mala.
Estoy señalando cosas que yo esperaba que alguien más pusiera sobre la mesa. Por eso me esperé tantos días para hacer mi crítica. Pero parece que a los mexicanos nos encanta que nos insulten.
¿Entonces por qué este proyecto tiene tanto éxito? No nos hagamos tontos, porque tuvo toneladas de publicidad y porque viene arrastrando al público de La rosa de Guadalupe.
Esas audiencias, sedientas de productos de ficción hechos en México, no le van a cambiar a otro canal para ver otra clase de contenidos.
Pero, a las pruebas me remito: esta telenovela, entre más avanza, más aburre. ¿O usted qué opina?
alvaro.cueva@milenio.com