Netflix está imparable. Todavía no terminábamos de asombrarnos con el promo de Ingobernable cuando ya no están sacando la joya más hermosa de la temporada.
¿Cuál? El especial de Navidad de Sense8.
Yo no sé si usted conozca Sense8, si le importe Sense8 ni si sea suscriptor de Netflix pero esto periodísticamente es muy importante.
¿Por qué? Porque tiene que ver con México, porque tiene profundos mensajes políticos y sociales, porque pone a Netflix a la altura de las mejores casas productoras del mundo y porque le ofrece a usted una alternativa completamente diferente para entretenerse en estas fiestas.
¿A qué me refiero cuando le digo que esto tiene que ver con México?
A que una parte de su producción está hecha en nuestro país, con gente de aquí como Alfonso Herrera, Cecilia Suárez, Dolores Heredia, Eréndira Ibarra, Tony Dalton, Víctor Huggo Martín y Vadhir Derbez.
Que tantos actores mexicanos formen parte del lanzamiento global más importante de esta temporada del sistema de distribución de contenidos en línea más poderoso del mundo es una noticia gigantesca.
Nos habla del papel de México en el negocio de Netflix y del talento de nuestras estrellas.
Es algo que se traduce en fuentes de trabajo, en proyección para nuestra cultura, en difusión para la imagen de nuestro país.
Por favor aprécielo, celébrelo y apóyelo porque ya quisieran en muchos mercados internacionales la mitad de lo que esto significa.
¿Qué le trato de decir cuando le hablo de mensajes políticos y sociales?
A que este especial de Navidad, que remata con el tema del Año Nuevo, no es el típico programa con Santaclós repartiendo juguetes.
Es una bomba donde se habla lo mismo del muro, de los muros (¿se acuerda usted de esta “bellísima” ocurrencia de Donald Trump?), que de la manipulación mediática y el odio.
¿A quién? A homosexuales, mujeres, negros y muchas otras supuestas minorías de los cinco continentes.
No hay manera de ver este show de dos horas y de no echarse una reflexión entre escena de acción y escena de acción, y entre secuencia erótica y secuencia erótica.
¿Por qué hablo de este asunto de que ahora Netflix está a la altura de las mejores casas productoras del mundo? ¿Acaso antes no lo estaba?
Siempre lo ha estado, lo que sucede es que, por tradición, solo marcas como las del Reino Unido se esmeraban al extremo a la hora de producir especiales de Navidad inspirados en sus grandes series de ficción como Sherlock, Black Mirror y Downton Abbey.
El hecho de que Netflix esté haciendo esto con Sense8 manda un mensaje y compite directamente contra esas frecuencias solo que con las virtudes de su plataforma tecnológica.
Es un cañonazo a nivel industria. Es algo que tendría que estar poniendo a temblar a muchas instancias.
Hablemos ahora del tema de la alternativa. Seamos sinceros, ¿qué hace por nosotros la televisión mexicana en estas fechas que no sean resúmenes o producciones como de revista disfrazadas de posadas y de “campanadas” para vender publicidad?
De sintonizar eso a ver una producción multimillonaria grabada en Grecia, África, Alemania, Corea, la India, la Ciudad de México y muchos otros lugares más, con adrenalina, romance, música, humor y crítica social, ¿usted qué vería?
No estoy diciendo que los canales de los cables o de las antenas directas al hogar no vayan a ofrecer nada interesante en estos días.
¡Para nada! Vamos a tener muchas opciones para disfrutar de extraordinarios materiales de aquí al Día de Reyes.
Pero Sense8 no es una película del año pasado que va a ser estrenada el domingo por la noche ni un producto hecho para satisfacer las necesidades de entretenimiento de otra nación.
Es algo diseñado para nosotros, y para todo el planeta, para ser gozado en esta temporada independientemente de que usted sepa o no sepa, sea fan o no sea fan, de Sense8.
Todo es tan claro, tan precioso, que no va a haber manera de que usted no lo entienda o de que no lo goce a plenitud.
Incluso tengo la sensación de que si alguien no ha visto esta serie, a partir de este especial de Navidad va a sentir una inmensa curiosidad de conocerla.
Por supuesto vale muchísimo la pena pero yo, que tuve el privilegio de ver por anticipado este material que está disponible para usted a partir de hoy, quisiera detenerme en un punto: las secuencias como de videoclip.
Hay unos momentos a lo largo de este episodio donde Sense8 va más allá de lo común para comunicar emociones profundísimas a partir de la combinación de imágenes y sonidos.
Dan ganas de bailar, de cantar, de besar, de abrazar, de llorar. Es fiesta. Punto. Y de eso se tratan estas fechas. De hacer fiesta. De ser felices. ¡Hagámoslo!
Por lo que más quiera en la vida, luche con todas sus fuerzas por ver el especial de Navidad de Sense8 en Netflix. Le va a encantar. De veras que sí. ¡Felicidades!
alvaro.cueva@milenio.com