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Martes , 19.02.2019 / 09:25 Hoy

El pozo de los deseos reprimidos

Cambios en Canal Once y WorldTv

Álvaro Cueva

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Como usted sabe, desde el lunes pasado Javier Solórzano es el nuevo conductor de Noticiario nocturno de Canal Once, el que se transmite a las 21 horas. Y yo estoy preocupado. ¿Por qué? Porque fue una decisión precipitada, una especie de acto de presión, algo que terminará muy mal. Por favor no me malinterprete. Javier Solórzano es uno de los mejores comunicadores de México, uno de los rostros más emblemáticos de nuestros medios públicos, una personalidad querida, confiable, con un inmenso poder de convocatoria.

Y el nuevo Noticiario nocturno es excelente. Imagínese usted que mientras que todo el mundo está luchando por inventar formatos, estos señores decidieron hacer algo “a la antigüita”, un servicio informativo que solo gira alrededor de cinco grandes notas y que además tiene cultura y deportes. ¿Entonces por qué estoy preocupado? Porque estas cosas no se hacen cuando acaba de comenzar el sexenio. No se hacen así. Se pueden malinterpretar.

Todavía no se sabe quién va a ser el nuevo director de Canal Once, el de “la cuarta transformación”. ¿A usted no se le hace una afrenta que este ejecutivo todavía no tome posesión y que ya le estén imponiendo a Javier Solórzano? Este movimiento no le correspondía a la administración de Enrique Peña Nieto, le corresponde a la de Andrés Manuel López Obrador con todo y que esta señal lleva días blindándose con el eslogan “la voz del Politécnico”. Aquí hay algo raro, algo que no está bien, que huele a política y, lo más triste de todo, que terminará perjudicando a nuestro querido Javier Solórzano. Ojalá que no. ¿O usted qué opina?

La cuchara


Hubo cambios en La cuchara, el programa de chismes de WorldTV (el canal 77 de Izzi). Fabián Lavalle y prácticamente todos sus conductores, figuras indiscutibles del periodismo rosa mexicano, abandonaron el proyecto en diciembre. Desde el 14 de enero, inició una nueva versión de La cuchara y yo, la verdad, tenía miedo. ¿Por qué? Porque La cuchara no era un noticiario, era el espacio de Fabián Lavalle, de Verónica Gallardo y de muchos otros comunicadores. La cuchara, sin ellos, no iba a ser La cuchara.

¡Pues qué cree! La nueva edición de este título es muy atinada. No me queda claro si los conductores que vi el lunes pasado van a estar ahí siempre, porque nadie se tomó la molestia de aclararlo, pero son gente reconocida, que funciona y que representa un cambio respecto a lo que vemos en otros canales. Me refiero a Lizz López, Alfredo Gudinni, Marco Antonio Silva y Gerardo Escareño. Sí, les falta la integración que solo da el tiempo, pero verlos juntos es padrísimo. Cada uno tiene su estilo, su mercado y hay un respeto, hay ganas de que el proyecto funcione. Se nota.

La cuchara 2019 me dejó muy impresionado porque hacer programas de espectáculos es complicadísimo, porque estos señores sí preparan las cosas que dicen, porque atrás de ellos hay un equipo y porque aunque las cámaras en el estudio no se mueven, sus responsables se dan el lujo de tener hasta números musicales.

Qué agradable sorpresa de La cuchara en WorldTV. Si a usted le gusta el chisme, luche por ver esto de lunes a viernes a las 15:30. Le va a gustar. De veras que sí.

alvaro.cueva@milenio.com

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