La enchilada completa del foxismo, relativa a la mentada reforma migratoria integral, siempre tuvo una explicación indiscutible para su fracaso: los atentados del 11-S que cobraron la vida de casi tres mil personas en Nueva York, Virginia y Pensilvania. Pero debe recordarse que el propio George W. Bush restaba de forma deliberada relevancia al tema mexicano, como aquella visita meses antes al rancho de Vicente Fox en San Francisco del Rincón, la cumbre vaquera, justo el mismo día en que ordenó un bombardeo que se llevó la atención de la prensa estadunidense cubriendo la gira del republicano.
Pero el tema siempre vende y ningún gobernante gringo lo puede eludir, sea como Donald Trump, para encender los ánimos de la clase supremacista, con baladronadas y órdenes ejecutivas para levantar muros en diversos tramos de la frontera, sea como Barack Obama, para reciclar la persistente promesa de una reforma integral que regularice la situación de 11 millones de migrantes, poco más de la mitad de ellos mexicanos.
Cuando Obama ganó la candidatura presidencial demócrata adoptó el discurso de una reforma migratoria y ya ganador para ocupar la Casa Blanca declaró que era una prioridad de su gobierno en la relación con el socio del sur, siempre convalidada por el entonces vicepresidente, Joe Biden. Enchilada completa o no, desde entonces se manejaba la cifra de los 11 millones candidatos a resolver su estancia. El tema no pasó de los dreamers.
Al final, la guerra legada por Bush junior contra Al Qaeda y el trabajo para limpiar el ardid de las armas químicas de Irak, pretexto para invadir y deponer a Sadam Husein, consumieron los dos periodos del ex senador, coronados, eso sí, con la caza de Bin Laden en Pakistán. Como sabemos, esa hidra, la del terrorismo, no está exenta de la facultad de generar más cabezas, hoy con el nombre Estado Islámico.
Biden ha intentado echar atrás las decisiones antimigrantes de Trump y con una iniciativa revolcada plantea retomar el tema de los famosos 11 millones, que deben ser ya muchos más. No se ve cómo pueda prosperar ahora y no debe haber un solo congresista preocupado por la amenaza de ser exhibidos por AMLO si no apoyan el proyecto. Ni uno.
Alfredo C. Villeda
@acvilleda