Por: Giovanni Villavicencio
Ilustración: Patricio Betteo, cortesía de Nexos
Desafortunadamente, la mentira de la meritocracia se ha vuelto más evidente durante la pandemia, dado que millones de personas han perdido su trabajo por razones ajenas a su voluntad. En otras palabras, el mérito y el talento de este grupo de individuos no los previno de sufrir una movilidad descendente. De acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el tercer trimestre de 2020 la población ocupada disminuyó 4.2 millones en comparación con la cifra alcanzada en el tercer trimestre de 2019. Además, la población desocupada en búsqueda activa de empleo pasó de 2.1 millones a 2.8 millones de personas durante el periodo previamente mencionado. Por si fuera poco, la tasa de informalidad laboral continúa por encima del 50% de la población ocupada.