Negocios

Seguros en México y AL, sin cobertura ante tormentas solares

Un evento severo podría provocar pérdidas económicas globales de hasta 2.4 billones de dólares en cinco años, pero en la región no hay estudios sobre los daños posibles.

La actividad solar prácticamente se duplicó frente a las previsiones iniciales de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) durante el actual ciclo solar.

Estos fenómenos, conocidos como tormentas solares, son explosiones de energía y partículas emitidas por el sol que pueden llegar a la tierra y alterar sistemas tecnológicos, satélites, redes eléctricas y telecomunicaciones. Sin embargo, en México y América Latina aún no existen diagnósticos específicos sobre los daños potenciales de estos eventos, por lo que las aseguradoras tampoco cuentan con coberturas para enfrentar un fenómeno severo.

Una tormenta solar puede afectar operación de plantas eléctricas.
Una tormenta solar puede afectar operación de plantas eléctricas. Especial
“Cada vez este riesgo económico de las tormentas solares está siendo más cuantificable (...) pero para América Latina no aparece una cifra desagregada… y es uno de los vacíos que necesitamos llenar”, dijo Miroslava Barragán Robles, economista y colaboradora del grupo de Trabajo de Clima Espacial de la UNAM.

Un estudio de Lloyd's of London y la University of Cambridge estimó que un evento severo podría provocar pérdidas económicas globales de hasta 2.4 billones de dólares en cinco años.

El rango, sin embargo, es amplio: desde 1.2 billones hasta 9 billones de dólares en escenarios extremos, lo que podría representar una reducción del PIB global de entre 0.2 y 1.4 por ciento.

“Aunque estas cifras aún no están desagregadas para América Latina, el impacto potencial es comparable al de una crisis global. Tal vez no es tan severo como la pandemia, pero anda en ese orden de magnitud”, señaló la especialista.

En este contexto, la ausencia de coberturas específicas para tormentas solares no es casualidad, sino consecuencia de una combinación de factores: incertidumbre científica, falta de datos históricos y la naturaleza sistémica del fenómeno.

A diferencia de otros desastres naturales, como sismos o huracanes, las tormentas solares representan un reto particular para la industria aseguradora porque su impacto no es local, sino global.

A este vacío se suma otro problema: la baja penetración de seguros en la región. Según la especialista, apenas 19 por ciento de las pérdidas están cubiertas por algún tipo de seguro en América Latina, lo que deja a empresas y gobiernos altamente expuestos.

Falta de modelos

Además, la escasez de eventos históricos limita la construcción de modelos actuariales robustos.

“El cálculo de primas requiere series históricas… y aquí estamos hablando de eventos que pueden ocurrir cada 20 años o más”, detalló la experta de la UNAM.

Esto obliga a trabajar con amplios márgenes de incertidumbre, lo que encarece las primas potenciales y lleva a incluir exclusiones en los contratos, reduciendo su atractivo.

El impacto de una tormenta solar severa no se limita a un solo sector. Por el contrario, puede desencadenar fallas en cadena en múltiples industrias.

Fenómenos solares puede afectar las telecomunicaciones.
Fenómenos solares puede afectar las telecomunicaciones. Especial

El sistema eléctrico es uno de los más vulnerables. Las corrientes geomagnéticas pueden dañar transformadores de alta tensión, cuya reposición puede tardar entre uno y dos años. Un antecedente ocurrió en 1989, cuando una tormenta solar dejó sin electricidad a Quebec durante nueve horas. Sin embargo, en un escenario más severo las interrupciones podrían extenderse durante semanas.

Las telecomunicaciones y los satélites también enfrentan riesgos significativos. En 2022, una tormenta solar provocó la pérdida de 40 satélites de Starlink, con un costo aproximado de 25 millones de dólares.

El sistema financiero enfrenta otra vulnerabilidad crítica: su dependencia del GPS para sincronizar transacciones. 

“Las transacciones requieren marcas de tiempo muy precisas… una tormenta podría invalidar millones de operaciones y generar disputas muy complejas”, señaló Barragán.

A esto se suman sectores como la agricultura, la logística, la manufactura y la salud, todos dependientes de infraestructura eléctrica y tecnológica.

Recuperación, de meses a años

Uno de los aspectos más preocupantes es el tiempo de recuperación ante un evento severo. Dependiendo de la magnitud, las afectaciones podrían extenderse durante meses o incluso años.

En un escenario comparable al Evento Carrington de 1859, considerado el fenómeno solar más intenso registrado, la recuperación podría tardar un año o más, e incluso hasta cinco años en algunos sistemas.

Esto se debe no solo al daño físico, sino también a los efectos en cascada que afectarían múltiples sectores simultáneamente.

Ante este panorama, la prevención se vuelve clave. Existen tecnologías capaces de reducir significativamente el riesgo, como dispositivos para bloquear corrientes geomagnéticas, blindaje en transformadores y sistemas de monitoreo.

También es posible implementar redundancias operativas, fuentes alternativas de energía y planes de contingencia. Sin embargo, además del costo de implementación, existe un obstáculo presupuestal.

Como explica Miroslava Barragán, aunque estas inversiones podrían disminuir de forma importante el impacto económico de un evento severo, los gobiernos suelen priorizar otros riesgos debido a la baja frecuencia de estos fenómenos.

“Como se estima que es un fenómeno de baja ocurrencia, los gobiernos tienen otras prioridades”, explicó.

Desde una perspectiva actuarial, estas inversiones podrían incluso reducir el costo de futuras primas al disminuir el impacto de los eventos, aunque no su probabilidad.

Un mercado potencial

A pesar de los desafíos, el desarrollo de un mercado de seguros para este tipo de riesgos no está descartado y podría representar una nueva oportunidad para la industria.

“Creo que sí hay un nicho… hay interés en asegurar infraestructura crítica”, afirmó la especialista.

No obstante, el avance sería gradual. Las primeras coberturas probablemente se concentrarían en infraestructura crítica y sectores de alto riesgo, con primas elevadas. Su expansión dependerá de la generación de más datos, modelos y estudios que permitan reducir la incertidumbre.


JJB

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.