Ante el incremento de los costos de los energéticos y la presión a empresarios gasolineros de poner tope a precios máximos, el ex secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, dijo que la solución no son precios controlados, pues pueden provocar afectaciones en finanzas públicas.
Durante un encuentro con medios, el especialista señaló que el gobierno federal enfrenta una disyuntiva: absorber el impacto de los precios internacionales de los energéticos, abriendo un ‘hoyo fiscal inmanejable’ que ponga en riesgo la estabilidad económica, o permitir que el mercado regule los precios para mantener la rentabilidad operativa del sector.
Al término de su participación en la Convención de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), recordó que México enfrentó muchos problemas económicos cuando practicó una política de control de precios en diferentes sectores.
Además, Ildefonso Guajardo destacó que los mecanismos de apoyo a los monopolios del Estado, Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), están bajo la lupa de los socios comerciales de México.
El exfuncionario federal dijo que entre las principales irregularidades está el otorgamiento de subsidios exclusivos a la gasolina de Pemex, lo cual viola las reglas de operabilidad de empresas del Estado.
También señaló la asimetría normativa, ya que se exigen estándares de calidad superiores al diésel importado frente a los de Pemex para comercializar combustible de menor calidad, así como retrasos deliberados en la entrega de permisos para la importación de gasolinas.
"El mecanismo debe ser parejo y eso es lo que nos comprometimos en el acuerdo (T-MEC). No darle favores a los monopolios del Estado, porque eso lo único que te lleva es a ineficiencias", aseguró.
Puntualizó que estos elementos serán puestos sobre la mesa por los negociadores norteamericanos en las próximas revisiones del acuerdo.
La energía y el acuerdo
A pesar de las tensiones, el exfuncionario descartó la creación de un nuevo capítulo específico de energía, argumentando que el marco actual ya es robusto.
Sin embargo, Guajardo adelantó que la discusión se centrará en dos vertientes: Minerales estratégicos, con la posible inclusión de un capítulo dedicado exclusivamente a este rubro, clave para la transición tecnológica y la Integración de la matriz energética, un posible adéndum que busque consolidar a América del Norte como una potencia energética global mediante una mejor coordinación trilateral.
Finalmente, Guajardo advirtió que México se encuentra en una posición de vulnerabilidad debido a factores internos como la infiltración del crimen organizado en autoridades constituidas, por lo que podría tener repercusiones negativas en todos los ámbitos de la agenda bilateral.
"México es el comprador más grande en el mundo de productos norteamericanos. Lo que pierde de vista Washington es la importancia de la sociedad comercial que tenemos, y ahí hay muchos esquemas de apalancamiento que los negociadores mexicanos deben aprovechar", concluyó.
MVDJ