El inicio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) anticipa un posible endurecimiento de las reglas de origen, un escenario que obligará a México a ajustar su estrategia logística y comercial, advirtió la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram).
El organismo precisó que los cambios en los criterios para determinar el contenido regional de los productos pueden impactar las cadenas de suministro y el comercio marítimo nacional, en medio de las negociaciones del acuerdo comercial que regula el intercambio de bienes y servicios entre los tres países de Norteamérica.
El presidente del organismo, José Manuel Urreta, mencionó que ante la nueva configuración productiva global, México debe dar un giro en su política comercial y dejar atrás la postura de ser un simple facilitador logístico o la puerta de entrada para productos provenientes de Asia.
En su lugar, instó a que las negociaciones se orienten a generar valor agregado a los productos norteamericanos y consolidar a las empresas nacionales como componentes estratégicos de las cadenas de suministro regionales.
El líder naviero remarcó que el sector llega a este proceso con niveles récord en el movimiento de carga regional, la captación de Inversión Extranjera Directa (IED) y la consolidación de México como el principal socio comercial de Estados Unidos, sin embargo, enfatizó que el panorama exige una coordinación y comunicación permanente entre el equipo negociador gubernamental y el sector empresarial.
La Cameintram apuntó que una revisión exitosa del acuerdo comercial derivaría en condiciones más competitivas para el intercambio de mercancías, con un impacto directo en puertos estratégicos del Golfo de México, donde hoy se concentra el grueso del movimiento de carga.
José Manuel Urreta explicó que para capitalizar los beneficios del tratado, factores como la modernización portuaria, la eficiencia logística, la transparencia y el estricto cumplimiento de certificaciones internacionales serán determinantes.
El sector marítimo confió en que prevalezca un enfoque de cooperación trilateral que impulse la competitividad y reduzca los costos logísticos en la región.
MRA