El mercado de combustibles en México atraviesa una etapa de transformación profunda marcada por un escenario de alta fiscalización y exigencia regulatoria, pese a estos factores sector gasolinero proyecta un crecimiento de entre 15 y el 20 por ciento para el cierre de 2026, según estimaciones del CEO de Qua Energy Consulting, Marcial Díaz.
En el marco de un encuentro organizado por la empresa de distribución y comercializadora de combustibles, Valores ABC, el consultor destacó que el negocio de los hidrocarburos en el país cambió sus reglas de juego y la "nueva realidad" ya no se basa únicamente en el margen por litro o la ubicación, sino en la capacidad de control y cumplimiento.
Díaz recordó que este sector mueve diariamente 216 millones de litros y representa un ecosistema económico de 1.8 billones de pesos anuales, por lo que más que un mercado, es uno de los sistemas económicos más grandes del país.
El especialista subrayó que la reciente reforma en el sector debe entenderse como una reforma fiscal orientada a la trazabilidad. La autoridad exige hoy un conocimiento preciso de la molécula desde la terminal hasta el punto de venta, requiriendo cuatro pilares fundamentales para la operación; CFDI, carta porte, pedimentos y control volumétrico.
"Si no cuentas con estos cuatro pilares (logística, almacenamiento, integración vertical y comercialización estructurada), te será mucho más difícil ser rentable", dijo. Esta nueva exigencia por parte de las autoridades provoca que muchos de los modelos de negocio tradicionales se vean presionados, obligando a los empresarios a integrarse en grupos que garanticen seguridad en el suministro y soporte en el control documental.
Depuración del mercado
En el análisis sobre la evolución del mercado minorista, Marcial Díaz señaló que la ola de marcas privadas que arribó al país tras la apertura energética, careció de una apuesta real por la infraestructura, por lo que muchas ya se retiraron.
Según el experto, lejos de desarrollar una red propia desde los cimientos, las firmas extranjeras optaron por una estrategia de conversión, aprovechando la infraestructura consolidada por las familias mexicanas que habían invertido su patrimonio en el sector durante décadas.
"Algo que hay que reconocer y recordar es que las marcas premium no le apostaron a la infraestructura. Ninguna marca decidió entrarle al mercado de combustibles creando una gasolinera desde cero. (...) Todas se montaron en las familias mexicanas que le han apostado su patrimonio por generaciones y todas dijeron: 'Yo me sumo, te cambio, te rebrandeo', pero nadie le quiso entrar a los fierros."
Actualmente, existen 14 mil 235 permisos de expendio en el país. De este universo, Pemex mantiene la bandera en 8 mil 800 estaciones, mientras que el resto del mercado se divide entre 270 marcas privadas, con Mobil, G500, BP y Repsol a la cabeza.
El director de Qua Energy Consulting dijo que el sector muestra señales de dinamismo bajo la gestión de la nueva Comisión Nacional de Energía (CNE), que muestra mayor celeridad en la resolución de trámites en comparación con periodos anteriores.
MVDJ