La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) debe aprovecharse por el territorio nacional para transitar hacia una agenda de liderazgo en seguridad económica regional, aseguró el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
A través de un análisis realizado por este organismo sobre el acuerdo trilateral, detalló que el objetivo de esta estrategia se debe orientar a fortalecer la integración productiva, tecnológica y logística de América del Norte.
"Es indispensable contar con fronteras modernas dentro de América del Norte, basadas en la digitalización y interoperabilidad”, señaló la IMCO.
¿En qué sectores se deben enforcar?
Por lo tanto, es necesario coordinar esfuerzos trilaterales para fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor en sectores estratégicos como el acero, los semiconductores y los minerales críticos.
Además de avanzar en el desarrollo de una agenda digital así como de inteligencia artificial que siente las bases de la competitividad futura de la región.
Ante este panorama, el IMCO propuso cuatro pilares para la competitividad regional que son:
- La implementación de los mecanismos existentes del T-MEC
- Fortalecer la integración comercial de América del Norte
- Desarrollar una agenda tecnológica que fortalezca la seguridad regional
- Reforzar la resiliencia de las cadenas de valor
En este sentido, destacó que el Comité de Comercio Agropecuario ha tenido poca actividad pese a su relevancia en la resolución de disputas comerciales.
“La agricultura ha sido uno de los principales casos de éxito en materia de integración de América del Norte y, al mismo tiempo, uno de los más contenciosos, por lo que sería deseable un compromiso para aumentar la periodicidad de las reuniones del Comité de Comercio Agropecuario”, precisó.
Además advirtió que no existe un reconocimiento mutuo amplio de certificaciones, lo que genera costos adicionales para las empresas exportadoras.
“En los hechos, hoy no existe un reconocimiento automático amplio, por lo que las empresas frecuentemente deben realizar pruebas y procesos de certificación por separado en cada mercado, lo que incrementa costos y limita la competitividad regional”, expresó.
Mientras que en materia sanitaria, el organismo consideró que es necesario reactivar los mecanismos técnicos para evitar conflictos comerciales.
Como segundo pilar, el IMCO propuso fortalecer la integración comercial mediante la digitalización aduanera, el desarrollo de infraestructura y la simplificación de procesos.
“México podría proponer la digitalización plena y la simplificación de estos procesos para tener un comercio regional más eficiente, así como aprovechar la revisión para impulsar la modernización de la infraestructura fronteriza”, señaló.
“Una vía para abordar este reto sería utilizar las disposiciones en materia de remedios comerciales para incorporar mecanismos de coordinación regional frente al dumping, particularmente en sectores críticos como el acero y el aluminio”, expuso.
Crecimiento laboral dentro de la agenda
El organismo propuso en el ámbito laboral, ampliar las visas de trabajo temporales y avanzar en la homologación de certificaciones profesionales.
Lo anterior con el fin de ampliar la lista de profesiones calificables para atender la demanda en sectores con escasez laboral, acompañada de un mecanismo de homologación de certificaciones trilaterales.
Como tercer eje, el IMCO comentó sobre la necesidad de desarrollar una agenda tecnológica regional, con énfasis en inteligencia artificial y semiconductores.
Esto debido a que la revisión del T-MEC ofrece una oportunidad para incorporar principios que "orienten el desarrollo y gobernanza de la inteligencia artificial en América del Norte, así como fortalecer la infraestructura digital y la cooperación tecnológica”.
También subrayó la importancia de reforzar la seguridad económica mediante cadenas de valor resilientes en insumos estratégicos.
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