Desde la perspectiva de BBVA México, la resolución de realizar revisiones anuales al Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por una vigencia de diez años será un mecanismo permanente de negociación comercial y presión para las autoridades mexicanas.
En un análisis, el banco señaló que el principal costo para empresas e inversionistas no sería la pérdida del acceso preferencial al mercado estadunidense, sino la persistencia de incertidumbre regulatoria y comercial durante los próximos años.
Además, añadió que esta estrategia planteada por Estados Unidos mantiene viva la incertidumbre regulatoria y permite utilizar el mecanismo de revisión como.
- Una palanca para negociar reglas de origen más estrictas.
- Mayor control sobre insumos provenientes de China.
- Compromisos laborales más exigentes.
- Temas energéticos y objetivos vinculados a seguridad fronteriza y combate al narcotráfico.
“Bajo este escenario, el T-MEC seguiría operando y preservando sus beneficios fundamentales, mientras que las revisiones anuales funcionarían como un mecanismo permanente de negociación sobre temas comerciales, regulatorios, industriales y de seguridad”, indicó.
“En nuestra opinión, la revisión de 2026 debe entenderse menos como un riesgo de terminación del T-MEC y más como el inicio de un periodo prolongado de negociación política”, expuso el banco en su análisis.
Por su parte, agregó que este escenario no equivale a una ruptura del acuerdo, incluso sin una extensión inmediata, ya que el tratado permanecerá vigente hasta 2036 y las preferencias arancelarias continuarán para los bienes que cumplen con las reglas de origen del tratado.
“En la práctica, esto implicaría una continuidad operativa del acuerdo, aunque bajo un entorno de mayor incertidumbre política y regulatoria”, dijo BBVA.
México conserva además una posición relativa
El banco apuntó que el país conserva además una posición relativa favorable frente a otros socios comerciales de Estados Unidos, donde las exportaciones mexicanas hacia ese mercado crecieron 5.8 por ciento en 2025.
Esto se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos y origen de más del 15 por ciento de sus importaciones de mercancías.
“La creciente integración productiva entre ambos países, particularmente en sectores como automóviles, equipo eléctrico, dispositivos médicos, maquinaria y manufacturas avanzadas, limita la probabilidad de una ruptura abrupta”, explicó.
KL