El consumo en restaurantes y en establecimientos de plazas comerciales se redujo entre un 15 a 50 por ciento a consecuencia de la denominada "cuesta de enero".
Felipe Mendoza Torres, director de la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicios (Aprepsac), explicó que, aunque los locales no lucen vacíos, el nivel de gasto por comensal es significativamente menor con relación a otras temporadas del año. "Hay gente, pero el consumo es mínimo", puntualizó.
Mendoza Torres señaló que este fenómeno es recurrente cada inicio de año, impulsado por una combinación de factores económicos que obligan a las familias a priorizar sus finanzas: el pago de compromisos financieros de inicio de año que absorbe gran parte del presupuesto, además, el alza en los precios de la canasta básica.
"Hay que pagar predial, impuestos, entonces, el consumo en restaurantes, aunque hay gente, es mínimo. En el primer momento que arrancó enero, se vieron los incrementos en la canasta básica a partir del salario, del costo de los energéticos", comentó.
Esta situación se resiente entre los 200 establecimientos agremiados al organismo, quienes evitan ajustar el costo de las cartas para no perder clientes.
En el mismo sentido, el director de la Asociación de Centros Comerciales de Puebla (Acecop), Andrés de la Luz Espinoza comentó que las ventas en los establecimientos cayeron tras la temporada de diciembre.
“El año pasado cerramos el último bimestre que fueron los dos meses en que reportamos una derrama económica superior si lo comparamos con el año pasado aumentó 4 por ciento, no fue mucho, pero nos ayuda a tener oxígeno para este arranque de año”.
Ambos directivos comentaron que se espera una recuperación gradual conforme avance el primer trimestre del año, con las próximas temporadas comerciales y de alto consumo como San Valentín y Cuaresma.
AAC