Tras el operativo que derivó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, en Tapalpa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desplegó a sus células a lo largo de 20 entidades del país para interrumpir la circulación en carreteras estatales y federales.
La violenta respuesta del grupo criminal motivó a las autoridades a activar el código rojo —máximo nivel de alerta— y orilló a la población a interrumpir las actividades contempladas para ese domingo.
Además del temor infundido entre las y los habitantes, la muerte de 28 militares y las afectaciones a las vías de comunicación y transporte, las agresiones perpetradas por comandos del CJNG tuvieron un fuerte impacto para el sector comercial, según explicó en entrevista para MILENIO Eduardo Mercado Peña, director de la Consultoría Gastronómica y Hotelera Integral (CONGAHIN) y doctor en Competitividad y Productividad por la Universidad Anáhuac México Sur.
"Tuvimos que bajar cortinas": el parón del comercio tras la captura de El Mencho
Para la mañana del 22 de febrero, cuando las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano sorprendieron a El Mencho y sus hombres en un complejo de cabañas en Tapalpa, empresarios del sector restaurantero y hotelero compartían una sensación satisfactoria debido a los ingresos registrados durante el fin de semana del Día del Amor y la Amistad.
Sin embargo, el bloqueo de carreteras y la información difundida aquel día provocaron un rotundo cambio de patrones de conducta de las y los consumidores.
"A Guadalajara la veíamos en llamas, empezamos a escuchar también en otros estados como Guanajuato o Baja California y en zonas turísticas como Puerto Vallarta, ver los cruceros lleno de humo era muy impresionante", relató Mercado Peña.
Ese día, Eduardo estaba en la ciudad de Puebla, ubicada a más de 800 kilómetros de donde se originó el enfrentamiento entre agentes de federales y escoltas de El Mencho. A pesar de la distancia, la capital poblana no fue ajena a la respuesta del CJNG.
Para el mediodía, la cantidad de personas en la calle comenzó a disminuir notoriamente y las ventas se detuvieron alrededor de las cinco de la tarde. "La gente ya no salió porque empezó a desconfiar sobre qué iba a pasar" y los colaboradores del sector restaurantero ya no tenían cómo desplazarse debido a la suspensión de rutas de transporte.
Esa misma tarde, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) emitió un comunicado para exhortar a los negocios a verificar condiciones de movilidad antes de realizar cualquier traslado y a priorizar la seguridad de sus trabajadores y clientes.
"Tuvimos que bajar cortinas y cerrar en un día que normalmente, para la mayoría de negocios de alimentos y bebida, es de venta alta, porque era un domingo [...] Los restaurantes dependen de la movilidad y hay una cadena de suministro", expuso Mercado Peña durante la conversación con este medio.
El golpe al sector restaurantero no sólo se derivó de la imposibilidad de que sus clientes se desplazaran y de que sus colaboradores trasladaran insumos, sino que también se relacionó con la suspensión, en algunos estados, de las aplicaciones de entregas a domicilio, que desde la pandemia representan una alternativa clave para la industria.
El impacto económico de la respuesta del CJNG en cifras
El 25 de febrero, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) reveló que, según las estimaciones preliminares, la oleada de violencia desatada por el CJNG tras la caída de El Mencho provocó pérdidas por entre mil 500 y 2 mil millones de pesos, con un impacto potencial en alrededor de un millón de negocios.
Según datos compartidos a MILENIO Televisión por Raúl Flores, titular de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), 88 por ciento de las unidades económicas en la entidad reportaron haber tenido alguna afectación. En el caso de las medianas y grandes empresas, el impacto alcanzó el millón de pesos, mientras que las pérdidas en micro y pequeñas empresas, el golpe fue de entre 10 y 50 mil pesos.
Respecto a la situación específica de los sectores restaurantero y turístico, Eduardo Mercado expresó que la caída en ventas y costos indirectos —como el desperdicio de inventario y el aumento en gastos de seguridad— podría traducirse en un rango de pérdidas que abarcó entre 260 y 520 millones de pesos diarios.
Violencia: un factor clave a considerar para quienes inician un negocio
Tras la desactivación del código rojo en Jalisco, los negocios reabrieron de forma paulatina y, para el 25 de febrero, ya se había normalizado la actividad en el sector empresarial, según mencionó el presidente de Coparmex en el estado.
No obstante, Eduardo Mercado prevé que en algunas zonas como Puerto Vallarta o en regiones de Michoacán podría haber una mayor resistencia en fechas próximas.
Aunque hasta el momento no hay cifras claras al respecto, CONGAHIN espera tener pronto un estimado que permita esclarecer el impacto en rubros como el inventario de desecho y el ausentismo durante la jornada de violencia.
Durante la entrevista con MILENIO, Mercado Peña señaló que situaciones como la ocurrida tras el abatimiento de El Mencho ponen en evidencia la necesidad de que los negocios cuenten con un fondo de contingencia.
"Desde la pandemia, a nuestros clientes les sugerimos que tengan un fondo de contingencia de tres a cinco meses que cubra gastos fijos como la renta, salarios y luz para que, aunque no tengan utilidad, puedan salir adelante".
Por otro lado, el especialista reconoció que pese a las estrategias preventivas, los negocios pueden verse severamente afectados en entornos de violencia prolongada, como lo ha sido Culiacán, Sinaloa.
"Tenemos clientes en Culiacán en donde se utilizó esa reserva. Vino el primer Culiacanazo, vino el segundo y llegó un momento en el cual ya no teníamos reservas. Por más que tú quieras, sí llega el momento en que no hay posibilidad de reaccionar, tan es así que vimos el cierre de muchos negocios, porque muchos salieron de Culiacán y ya no había el poder adquisitivo".
La reacción del CJNG tras la caída de El Mencho fue considerada por Eduardo Mercado como un "parteaguas" para la industria y anticipó que la gran apuesta para los negocios este año es la Copa Mundial de Futbol.
"A nosotros como empresarios nos pone a temblar la fuerza que tienen este tipo de grupos porque nos paran todo lo relacionado a poder generar ingresos", reconoció.
BM.