La reputación corporativa es un factor medible dentro del valor empresarial; según Andrea Castro, socia en Zimat Consultores, aproximadamente 30 por ciento del valor bursátil de una compañía está vinculado a la percepción que generan entre sus grupos de interés.
“Es percepción, no tiene un valor tangible, pero sí lo tiene porque se traduce en conductas y opiniones que impactan en los resultados del negocio”, explicó durante su participación en el panel: Empresa y Sociedad, un vínculo responsable, organizado por el Centro Mexicano de Filantropía (Cemefi).
Esa percepción influye directamente en decisiones clave: desde el consumo hasta la atracción de talento y el nivel de regulación que enfrenta una industria.
Consumo y nuevas generaciones
La relación entre reputación y ventas es cada vez más evidente y una empresa con buena imagen tiene mayores probabilidades de ser elegida por los consumidores jovenes.
“Si una empresa genera valor y tiene una buena reputación, es más probable que las personas consuman sus productos y servicios”, dijo Castro.
Recordó que el cambio más visible está en las nuevas generaciones que sí hacen una decisión de compra basada en si yo sé que esta empresa es socialmente responsable y sé que esta empresa genera valor ambiental
Por lo que la responsabilidad corporativa ya no es un elemento accesorio, sino un factor decisivo.
Talento con propósito
La reputación no se limita al consumo, Castro señaló que también se convirtió en un activo clave para atraer y retener talento.
“Todos queremos trabajar para una buena empresa, con un propósito con el que nos identificamos”, dijo.
Precisó que a diferencia de antes, cuando el salario era el principal incentivo, hoy los perfiles más calificados priorizan organizaciones que generen valor social y operen bajo principios claros.
De los productos al comportamiento
Destacó que la forma en que se construye la reputación también cambió, ya que antes los productos, servicios y resultados financieros eran los principales factores.
Actualmente, siguen siendo relevantes, pero representan alrededor de 20 por ciento de la percepción total.
En contraste, el comportamiento ético (gobernanza), el impacto social y ambiental empiezan a ganar peso.
Castro detalló que cada uno aporta cerca de 14 por ciento, sumando en conjunto 30 por ciento.
“Todo lo relacionado con responsabilidad social tiene un peso de 30 por ciento, en la construcción de la percepción sobre una empresa”, concluyó.
MVDJT